14 de mayo 2001 - 00:00

Cavallo controlará también jubilaciones

El gobierno decidió que desde hoy el sistema jubilatorio que está a cargo de la ANSeS en el Ministerio de Trabajo, será controlado por Armando Caro Figueroa (es decir, Domingo Cavallo) desde la Jefatura de Gabinete. En la misma reunión de Olivos del viernes donde Fernando de la Rúa negoció con Chrystian Colombo y Domingo Cavallo el pase de la AFIP de la Jefatura de Gabinete a Economía, se decidió mantener la ANSeS en el área de Patricia Bullrich, que permanezca a cargo del organismo que tiene un presupuesto de casi $ 23.000 millones (la mitad del presupuesto nacional) el radical Rodolfo Campero y sea contratado por Caro, una clásica decisión delarruista.

Campero
reportará así a la Jefatura de Gabinete, donde Colombo tiene de numero dos a Caro Figueroa, la persona a quien Cavallo le quiere confiar una reforma profunda de ese sistema y que sigue insistiendo en que toda el área justificaría la creación de un Ministerio de Seguridad Social.

Comisión

Caro pondrá hoy a todo el sistema desde su oficina de vicejefe de Gabinete bajo el control de una comisión que integrarán seis funcionarios: dos delegados de Trabajo (uno es el secretario de Seguridad Social, Jorge San Martino; el otro el gerente de la ANSeS, Mariano de los Heros); dos de Economía (uno de ellos será Osvaldo Giordano) y dos de Jefatura de Gabinete (a designar, como los que faltan).

La ANSeS es un organismo que desde 1999 ha sido administrado por dirigentes de la UCR como el sanisidrense Melchor Posse y ahora el radical ex storanista Campero. Su línea de gerentes, además, se recluta en el riñón del alfonsinismo y del sector de Leopoldo Moreau de la provincia de Buenos Aires.

También desde que asumió Cavallo ha querido desalojar de la ANSeS a los radicales, a quienes los acusa de ineficiencia en el manejo de los fondos. También les reprocha no haber cortado con miles de jubilaciones truchas (obtenidas sin los aportes y los requisitos legales) que son un agujero negro para la Tesorería.

Antigüedad

Estos responden que no es cierto, que han suspendido el pago de miles de prestaciones en esas condiciones - aunque admiten que siguen otras sin detectarse aún-. También se quejan de que esas jubilaciones truchas en buena parte datan de la época en que Cavallo y Caro Figueroa eran ministros de Carlos Menem y fomentaban, para beneficiar a los fondos privados de pensiones, el traspaso apresurado de cajas de jubilaciones provinciales sin beneficio de inventario.

De la Rúa
apuró esta decisión en un intento de frenar una guerra sorda que libra Cavallo con la gobernante UCR, cuyo jefe Raúl Alfonsín ha convertido la bandera de que la ANSeS siga en manos de dirigentes de su partido.

Rechaza la idea de Cavallo de que la ANSeS abandone sus funciones de administrar el sistema previsional y se convierta en una oficina de superintendencia de la actividad privada del sector. Esa iniciativa está ya contenida en el decreto de necesidad y urgencia de reforma previsional firmado por De la Rúa en diciembre y cuya vigencia está suspendida hasta que termine la pelea en el Congreso sobre el aumento de la edad de la mujer para jubilarse y la desaparición de la llamada Prestación Básica Universal, un piso mínimo para quienes cobran jubilaciones.

Cavallo acusa a los radicales de administrar la ANSeS sin eficiencia profesional y además de usarlo como una caja política
.

En esa guerra con
Alfonsín y la UCR, Cavallo cuenta con el apoyo de De la Rúa, que ahora le concede un triunfo recortado: pasa el sector a jefatura donde está su delegado Caro Figueroa (para quien soñó un nonato Ministerio de Seguridad Social) pero que debe convivir con un jefe alfonsinista como Colombo. También mantiene a Campero, pero le indica en el decreto que debe avanzar en una reforma con reducción de gastos, la eliminación de las jubilaciones fraudulentas y una concentración en las tareas de superintendencia.

Esmerilarlo

Prenda de esta pelea es el acuerdo electoral que deja avanzar Cavallo entre su partido Acción por la República y el PJ de Ruckauf y Duhalde. En un operativo para irritarlo a Alfonsín, que compite con Duhalde por la senaduría nacional en Bs. As., Cavallo arma listas en su contra para esmerilarlo en su pelea adentro del gobierno por el control del sistema jubilatorio.

La decisión de
De la Rúa sobre la ANSeS y AFIP es una típica salida por la tercera vía de las que suele ufanarse el Presidente que las toma «para bien de todos y para mal de ninguno». Un método inspirado en versos del « Martín Fierro» que en general no le ha funcionado.

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