El fuerte vencimiento de Letras del Tesoro al que debe hacer frente el gobierno este viernes movilizó ayer al equipo económico. Son 700 millones de dólares los que se necesitan. En las próximas horas habrá contactos con los bancos que en su mayoría tienen estas Letras para que las renueven por 90 días ante la escasez de fondos del Tesoro nacional. Se descuenta que, tras esta negociación, nuevamente las entidades financieras accederán a refinanciar al gobierno. Se habla de que será a 11% anual, es decir la misma tasa de interés que se está aplicando a las Letras que desde la semana pasada se estuvieron entregando a las AFJP. Los fondos de pensión seguirán en los próximos días financiando al gobierno con nuevas Letras que se incorporarán a sus carteras. Eso fue lo que se estuvo negociando con Cavallo.
Una reunión clave con bancos mantendrá el equipo económico para postergar los pagos de vencimientos de la deuda de esta semana: se les solicitará que renueven las Letras del Tesoro que deben pagarse este viernes por u$s 700 millones. Las negociaciones ni siquiera comenzaron, pero se descuenta que, más allá de las discusiones por la tasa de las nuevas LETES, finalmente habrá acuerdo.
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Pese a que Domingo Cavallo se aseguró la liquidez que tienen las AFJP hasta marzo, son u$s 3.000 millones, para este vencimiento puntual hay serias dificultades de financiamiento. Los plazos fijos que les vencieron hasta ahora a los fondos de pensión no son suficientes para cubrir esos u$s 700 millones que necesita, y las reservas del Banco Central están al límite como para ser utilizadas nuevamente para pagar vencimientos.
Trascendió que la tasa de interés que los bancos aceptarían del gobierno para esta renovación rondaría 11% anual en dólares y por 90 días. Pese a que no hubo contactos, en las conversaciones telefónicas previas, el gobierno insinuó la necesidad de renovar «sí o sí» por las dificultades para poder hacer frente a ese monto de vencimiento. De hecho, el ministro Cavallo, en las últimas conferencias de prensa, evitaba hablar de este tema crítico, por las negociaciones que están por realizarse.
Lo que juega a favor del gobierno a la hora de convencer a tenedores de estas LETES de renovar es la inmovilización que opera en el dinero bancario. Obviamente, quien cobra el vencimiento de esta Letra del Tesoro queda «apresado» dentro del sistema financiero, y su libre disponibilidad, limitada a los $ 1.000, por la restricción actual para el retiro de fondos. Por ello es que habría cierto incentivo a renovar el vencimiento.
• Pregunta
Sin embargo, el comportamiento ayer del público que tenía un vencimiento de plazo fijo fue diferente: la gran mayoría no renovó la colocación a tasa de interés y se pasó a caja de ahorro o cuenta corriente. Lo mismo podría suceder con los tenedores de estas LETES que vencen el viernes con el objetivo común de gastar el dinero a cobrar con cheque (compra de autos, inmuebles, acciones, etc.) antes que quedarse del otro lado de la muralla, es decir, dentro del sistema.
De todas formas, no es problema para Cavallo: la mayoría de los tenedores de estas LETES son los bancos denominados «Creadores de mercado» los que aceptarían a la tasa de interés arriba mencionada, para renovar el vencimiento. A ello hay que sumar que los fondos comunes de inversión que también tienen LETES en su poder se sumarían a esta renovación.
La pregunta que se hace el mercado es si Cavallo hará default total antes, durante, o después del canje de la deuda a inversores extranjeros. Se intuye que antes no lo hará, y que seguirá, para sumar adhesiones a la operación, con la amenaza subliminal de no pago a los que no ingresen. Esto, para evitar que se desaten los juicios en el exterior. Pero no será fácil si se confirma que durante 4 años la Argentina no pagaría intereses a los tenedores del exterior de papeles argentinos.
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