Cavallo propone pesificar ahora deuda con organismos
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• Mientras se dé esa situación cómoda en la cual el Fondo porque es el Fondo recibe los reembolsos en dólares, nos estará ayudando a terminar de estafar a los argentinos y a los extranjeros que confiaron en el país y obviamente no vamos a encontrar soluciones.
• Durante los meses de diciembre de 2001 y enero de 2002 se produjo la crisis de las reglas de juego de los '90. Si el gobierno de De la Rúa hubiera planteado la dolarización forzosa, posiblemente se hubieran acortado los plazos y el verdadero detonante de la crisis de las reglas de juego de los '90 se hubiera accionado antes, con mejores argumentos políticos y jurídicos que los que se usaron en enero de 2002. Por lo tanto, la decisión de no avanzar hacia la dolarización forzosa no puede ser considerada el detonante de la crisis.
• Ningún dirigente político ni economista importante de los partidos políticos proponía aumentar el déficit y abandonar la convertibilidad para financiarlo monetariamente. Adicionalmente, el 1 de noviembre se había lanzado el proceso ordenado de reestructuración de la deuda pública que comenzaba a recibir apoyos importantes por parte del sistema bancario argentino y de los fondos de pensiones, a la sazón, fuertes tenedores de deuda nacional y provincial.
• ¿Pero qué señales llegaban del exterior? La demora del director gerente del FMI en enviar la misión evaluadora de las metas del programa de agosto, en el tercer trimestre de 2001; la ausencia de apoyo público del FMI al programa de reestructuración ordenada de la deuda pública; los comentarios informales sobre inequidad en el tratamiento de los acreedores internos y externos que surgían del FMI; la discusión pública de un futuro sistema de reestructuración de deudas soberanas (SDRM) que preveía la introducción de controles de cambio durante el proceso; la publicación de opiniones de ex funcionarios del FMI y del BID en el sentido de que la Argentina tendría que abandonar la convertibilidad y pesificar.
• Eduardo Duhalde e Ignacio de Mendiguren llegaron a la conclusión de que el golpe institucional que en realidad habría estado impulsando el propio partido del presidente De la Rúa para terminar con el «neoliberalismo de los 90» era la oportunidad para implementar la licuación de todos los pasivos, internos y externos, públicos y privados. Ello se podría implementar a través de la estrategia que parecía sugerir el novedoso «Washington Consensus»: la pesificación y la devaluación del peso. Lula es inteligente porque está haciendo lo opuesto a lo que hizo Duhalde. La Argentina tendría que seducir al capital, como dijo Lula que haría su país cuando visitó España.




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