Setiembre volvió a golpear a los comerciantes, quienes registraron en promedio una caída en las ventas de 24 por ciento; los rubros más afectados son el inmobiliario, con una merma de 55 por ciento respecto del mismo mes del año pasado; y el automotor, con una disminución de 47 por ciento.
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La Coordinadora de Actividades Mercantiles Empresarias (CAME) difundió estos datos ayer basándose en una encuesta realizada a 647 comercios de todo el país, que reveló que los consumidores frenaron sus gastos ante la incertidumbre por lo que ocurrirá el «día después de las elecciones» y por las especulaciones financieras y políticas.
La causa de la fuerte caída en la compraventa de inmuebles y en la venta de vehículos cero kilómetro obedeció a que «fueron suspendidas o descartadas» casi todas las inversiones mayores a los 20.000 dólares.
En tanto, en el rubro venta de autos usados, que cayó 42 por ciento, el mayor movimiento se dio en las operaciones de hasta 8.000 dólares, explicó el informe de la CAME.
Respecto de los stocks, 69 por ciento de los encuestados dijo que se encuentra «imposibilitado de reponer su mercadería para hacer frente a la demanda de la temporada de verano, mientras que 19 por ciento respondió que podrá, pero «con grandes dificultades financieras para cubrir los cheques ya emitidos».
En tanto, 12 por ciento aseguró que «no tendrá inconvenientes porque ya ajustó sus compras a la expectativa de muy baja venta». Otro de los rubros que tuvo una importante disminución fue el servicio de combis y minibuses, cuya utilización bajó en setiembre 40 por ciento respecto del mismo mes del año pasado. El motivo de esta baja fue la pérdida del trabajo de los clientes habituales, y en una menor medida fue por la elección de otros medios de transporte más económicos. En setiembre pasado, las ventas por metro cuadrado en shopping bajaron 19,3 por ciento respecto del mismo período de 2000, señaló el informe de la CAME. También la venta de compact-disc y casetes sufrió una disminución de 14 por ciento principalmente por la venta clandestina y las copias pirateadas.
A la débil demanda de productos se sumó «una cadena de disquerías y de artículos del hogar que se encuentra muy desabastecida por su estado concursal», se explicó. No obstante, en las ventas de setiembre hubo subas en los rubros de equipamiento de gas natural comprimido (GNC) y flores. La conversión a gas de autos nafteros con colocación de equipos GNC tuvo un incremento de 0,4 por ciento respecto de setiembre de 2000, debido a la gran diferencia de precios: 160 kilómetros consumen el equivalente a 4,50 pesos de gas y de 18 pesos de nafta súper. La venta mayorista de flores subió 3 por ciento influenciada por la llegada de la primavera, pero sobre todo porque el mercado concentrador vendió al mismo precio y por distintas cantidades a distribuidores, minoristas y público en general.
El único sector que no registró variantes respecto del año anterior fue el de seguridad privada, aunque denunció un alargamiento en los plazos de pago y grandes dificultades para el cobro de facturas morosas.
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