11 de julio 2003 - 00:00

Cayeron el real y la Bolsa por concesiones de Lula

San Pablo (ANSA, Reuters, AFP, EFE) - El mercado financiero de Brasil reaccionó ayer con nerviosismo a las concesiones que está realizando el gobierno de Luiz Inácio Lula Da Silva en su proyecto de reforma del sistema de jubilaciones y pensiones.

Así, el dólar, que venía perdiendo 19,24% de su valor desde que comenzó el año, subió 1,01% y cerró a 2,892 reales. En tanto, la Bolsa de San Pablo perdió 0,81%, para finalizar a 13.501 puntos. «Hay un poco de malestar y de preocupación en el mercado por la adopción del gobierno de una estrategia diferente, la de abrir concesiones en su proyecto de reforma previsional», explicó el analista del ING Barings, Marcelo Solomon.

«Lo que realmente sacudió hoy al mercado fue la siguiente duda: ¿significa esto que el gobierno comenzará a dar marcha atrás en el proceso de reforma?», dijo, por su parte, Paulo Fujisaki, analista financiero de la casa de Bolsa paulista Socopa.

El gobierno selló el miércoles un pacto con los líderes del Congreso y el titular del Supremo Tribunal Federal (STF, corte suprema), Maurício Correa, que implica una marcha atrás en su propuesta original para recortar las jubilaciones del sector público.

Según el acuerdo -por ahora provisorio, ya que está condicionado a la aprobación de los gobernadores-, el gobierno resigna su idea de establecer un recorte de 11% y un tope (de 830 dólares) a las remuneraciones de los futuros jubilados. Además, las jubilaciones se actualizarán siguiendo los salarios de los empleados en actividad. Pero, a cambio, se logra elevar más que en el proyecto original la edad mínima para jubilarse (a 60 años las mujeres y 65 los hombres) y garantiza un tiempo mínimo de aportes para poder retirarse (30 y 35 años, respectivamente).

•Doctrina

Además -un dato de importancia-, el aval del STF implica que el gobierno no vería rechazada la reforma en la Justicia en virtud de la doctrina de los derechos adquiridos.

En Portugal, donde cumple una visita de Estado, Lula dijo que su propuesta de reforma previsional es «compleja, ambiciosa, en algunos aspectos controvertida» y que cabe al Congreso «la ardua tarea de darle la forma final». Esto cayó mal en el mercado, ya que fue interpretado como la confirmación de que cualquier cosa puede renegociarse.

La concesión del gobierno se produjo en momentos en que la huelga por tiempo indeterminado de los empleados públicos nacionales, que comenzó el martes, comienza a alcanzar un seguimiento mayor que el previsto.
Ayer se sumaron a la protesta los trabajadores de la salud y del Ministerio de Planeamiento.

Lo que cayó mal a los mercados fue que el gobierno demostró debilidad cuando todo indicaba que tenía ya el apoyo unánime de los 27 gobernadores y la suficiente cantidad de votos en el Congreso para la aprobación de su plan inicial. Si esta reforma -se razona-, que era la más viable, no puede salir en su forma original, ¿qué pasará con la tributaria, que toca intereses de los estados y no cuenta con el consenso de los gobernadores?

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