La comisión bicameral que analiza el desempeño del directorio del Banco Central se tomó desde ayer una semana más para emitir el dictamen que debe enviar a Fernando de la Rúa recomendando la remoción o no de Pedro Pou. Ayer el jefe de Gabinete mandó la importante señal: "hay que ser prudente y respetar las instituciones". Se percibe ahora en el gobierno una mayor conciencia del daño que se haría a la economía y a las estabilidad, removiendo a Pou sin causa. El presidente del Central, que originalmente debió prestar declaración hoy, podría presentarse el próximo miércoles. Al mismo tiempo, los diputados y senadores de la comisión y algunos de los testigos citados reconocieron que en la actualidad hay una presión menor sobre la figura de Pou.
La comisión bicameral que analiza la actuación del directorio del Banco Central se tomará una semana más para emitir la recomendación a Fernando de la Rúa sobre la remoción o no de Pedro Pou. La declaración del presidente del Central fue postergada para el próximo miércoles a las 11 y ayer se daba como un hecho que el dictamen definitivo no estaría listo la próxima semana -se había prometido elevarlo a De la Rúa el martes-sino los primeros días de la siguiente. La sensación que tuvieron ayer algunos de los testigos que declararon en la comisión y quienes pasearon por los pasillos del Congreso es que la presión anti-Pou que se había detectado en algunos miembros de la comisión especial se había morigerado. No fue una casualidad que esto sucediera al mismo ritmo con que se enfriaba la hipótesis de un acercamiento de Domingo Cavallo o un miembro de su equipo a la jefatura del Central.
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Al mismo tiempo la investigación de la comisión, y las preguntas a los testigos, se fueron alejando del lavado de dinero para dedicarse más a los casos de bancos liquidados durante la administración de Pou. Es claro que, a pesar de no haberlo reconocido públicamente, algunos legisladores reconocen un fuerte debilitamiento de las pruebas contra el Central en el informe definitivo del subcomité de investigaciones del Senado de EE.UU., en relación a las expectativas que se habían generado cuando se conocía sólo el primer tramo de ese documento.
Ayer los diputados y senadores de la bicameral se dedicaron a escuchar la declaración de los directores del Central Manuel Domper y Augusto César Magliano. Y a pesar del sigilo con que se manejó hasta ahora la comisión se pudo saber que los testigos secretos que prestaron declaración el miércoles pasado fueron Alicia López, gerente del Central, Aquiles Almansi, ex director, Carlos Pellegrini, secretario de la gremial interna, Susana Olgiatti, ex gerente general y María del Carmen Urquiza, gerente.
Anoche Mario Losada anunció que la declaración de Pou ante la comisión se haría recién el próximo miércoles, cuando en principio había sido fijada para hoy. Después de la carta que el propio Pou le envió a Losada, pidiendo 48 horas de plazo y el envío de un cuestionario con los temas a tratar, la comisión decidió postergar todo para el próximo miércoles.
Pou es cuestionado por presunta negligencia en el control de operatorias bancarias vinculadas al lavado de dinero proveniente de actividades ilícitas. En el marco de esta investigación, la comisión recibirá el martes testimonios de otros dos directivos del Central, otro dato que alentó la idea de una postergación en el dictamen.
Facultades
De todas formas si el próximo miércoles Pou decide no presentarse a declarar la comisión no podrá citarlo por la fuerza. El propio Losada ayer explicó que: «La comisión parlamentaria no tiene facultades para forzar la presencia de un funcionario. No tenemos facultades judiciales, sólo políticas», dijo.
En caso de que Pou, decida concurrir el miércoles a prestar testimonio, la Comisión podría tener listo su dictamen a lo sumo el próximo viernes.
En la carta enviada a Losada, Pou había solicitado que le hicieran llegar las preguntas con 48 horas de anticipación, pero los cinco integrantes de la Comisión decidieron hoy no adelantar el cuestionario pero sí postergar su citación. «No hace falta que vengas con los abogados porque esto no se trata de un juicio», dijeron en la comisión, «No corresponde que adelantemos preguntas porque no viene como imputado y además no podemos hablar de cargos cuando lo que estamos haciendo es evaluar su tarea», explicó luego Losada. «No tiene que hacer un descargo porque no existen cargos en su contra». Losada ayer reconoció también que no hubo diálogo directo con Pou y que la comunicación se dio sólo través de cartas.
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