Como si las «brujas», que hoy tendrán su noche en el Norte, se hubieran encargado de ahuyentar «fantasmas de octubre», a una fecha del cierre se generó una política de rebotes a lo largo de los mercados. Nada del otro mundo para el Dow, pero pudiendo cortar una seguidilla adversa que le restaba piso de contención estimable. Y donde mejor se advirtió ese hálito de recuperación fue en el Bovespa, que encontró algo de donde asirse y promover un marco más atildado para el nuevo mandatario. Finalmente, llegamos al que bien podría llamarse como «El recinto del fin del mundo», apelando de lleno a su ubicación geográfica (y a las realidades de su economía), que queda en la calle 25 de Mayo, de la capital de la Argentina.
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Y viendo a una plaza que se adelgazaba, una vez tocado el mínimo del día en los «423» puntos, más un contexto favorable con los repuntes mencionados en el mundo, se pudo generar un paso más firme y advertir que la sequedad de la oferta podía potenciar cualquier orden. Con poco, con muy poco, se enderezó el día hasta los «430» y redondeando 1% de aumento. De menos de $ 38 millones totales, más de $ 26 millones fueron a CEDEAR. Así que con tan estrechos $ 12 millones para acciones, se vieron hasta saltos, como 9% de Acíndar, 8% de Comercial, varias con tres y cuatro por ciento de mejora. Todo muy endeble, pendiente de esta última rueda... y los intentos habituales de «retoques», para cerrar índices mensuales.
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