21 de enero 2002 - 00:00

Chile: un modelo que se quiere imitar

Desde 1967 la economía chilena utiliza un sistema de ajuste por el cual prácticamente todos los contratos (menos los salarios) se indexan mensualmente por la inflación minorista. La medida fue creada el 2 de enero de 1967 para enfrentar las bruscas variaciones de precios. Se la llamó Unidad de Fomento (UF) y en definitiva no es más que un índice establecido de acuerdo a las variaciones del Indice de Precios al Consumidor (IPC) que la mayoría de los especialistas califican como un seguro para los prestamistas.

La UF surgió en Chile como un sistema para proteger el ahorro de los chilenos frente a la alta inflación existente e incentivar a empresas, bancos e inversores internacionales a invertir en el país, ya que en aquel contexto de inestabilidad demandaban instrumentos que les den alguna garantía con respecto al retorno real de sus inversiones.

• Contramano

Desde entonces, tanto los créditos hipotecarios, sistemas de leasing, alquileres, préstamos para PyMEs, etc., están establecidos en UF, que aunque actualmente la inflación es leve, les produce mensualmente un incremento en las deudas nominales. Todo esto repercute en los trabajadores que en su mayoría no tienen sus salarios reajustados en UF y en cambio, todo lo que pagan está expresado en estas unidades.

Pero mientras en Chile se especula con que se elimine este sistema y en un futuro la gente pueda demandar préstamos hipotecarios y establecer contratos que no estén expresados en UF, la Argentina, siempre a contramano del mundo, estudia la forma de aplicar un esquema similar. La propuesta llegó de Humberto Petrei cuando Rodolfo Frigeri estaba a cargo del Ministerio de Economía, en la breve gestión de Adolfo Rodríguez Saá. En esa reunión también estuvo presente el actual titular de Economía, Jorge Remes Lenicov, que estaría evaluando junto a su equipo la posibilidad de implementar en la Argentina un índice monetario con características similares al régimen chileno.

Este instrumento fue lanzado oficialmente en el país vecino el 20 de enero de 1967. Inicialmente, cada Unidad de Fomento (UF) quedó fijada a un valor para el trimestre enero-marzo de 1967 de 100 escudos. En un principio, la Superintendencia de Bancos e Instituciones determinaba el valor de la UF trimestralmente. El método para determinar el valor de la UF en cada trimestre (trimestre n +1) consistía en indizar el valor de la UF correspondiente al trimestre en curso (trimestre n) de acuerdo con la variación experimentada por el IPC entre el segundo mes del trimestre anterior (trimestre n-1) y el segundo mes del trimestre en curso. Por ejemplo, el valor de la UF del segundo trimestre de 1967 fue 103.73. Entonces para calcular el valor de la UF en el tercer trimestre (julio-setiembre) se tomaba la inflación minorista registrada entre mayo y febrero (que en aquel momento fue de 6,1%) y en ese porcentaje se aumentaba el valor de la UF. Es decir, que para el trimestre julio y setiembre el valor de la UF quedó en 110,13.

A partir de octubre de 1975 el valor de la UF cambia de moneda de referencia y comienza a fijarse en pesos chilenos. Además, desde el 1 de abril de 1975 se estableció una periodicidad mensual para los valores de la UF que comienza a regir desde mayo de ese año. Así, el valor de la UF para el mes en curso, se determinaba indizando el monto de la UF vigente de acuerdo con la variación del IPC durante el mes anterior.

Un decreto del 27 de julio de 1977 determinó los valores diariamente para los períodos comprendidos entre el día 10 de cada mes y el 9 del mes siguiente, de acuerdo a la variación experimentada por el IPC del mes anterior.

A partir del 8 de enero de 1990 el Banco Central de Chile pasó a determinar el valor diario de la UF y desde el 9 de agosto de 2001, realizó algunas modificaciones en su política monetaria que muchos interpretaron como el fin de la UF. Así, para el cálculo de esta unidad se utilizan ahora las proyecciones de inflación anual que realiza el Banco Central.

• Reglas transparentes

Prácticamente todos los contratos en Chile están regulados por la UF y desde que en 1967 comenzó a medirse, subió casi 16.000 pesos.

Pero la historia chilena ha cambiado mucho en estos 35 años. La inflación ya no es una amenaza y desde el sector privado economistas y empresarios piden que se establezcan reglas más transparentes como se hace en los países desarrollados, que no estén pegadas obligatoriamente a la UF. Para los tomadores de crédito, sus deudas pegadas a la UF se ha convertido en un verdadero dolor de cabeza al ver que nunca se terminan de pagar. Por eso, como se ha reducido la inflación, muchos chilenos piden que la UF ya no regule todos los contratos.

Dejá tu comentario

Te puede interesar