4 de enero 2008 - 00:00

Comenzó operativo Madre Merrill

Nueva York - El primer lunes de diciembre, cuando John Thain, el nuevo máximo responsable de Merrill Lynch, visitó la mesa de bonos dijo que se sentía honrado y un poco nervioso de estar a la cabeza de la mayor sociedad de Bolsa del mundo. Entonces mencionó una llamada telefónica que había recibido de David Komansky, jefe ejecutivo de Merrill entre 1997 y 2002.

«David Komansky me llamó y dijo: `No puedo creer que un tipo de Goldman vaya a ocupar mi despacho'», contó Thain, con sólo 48 horas en Merrill adoptando un acento bajo y ronco como el de su predecesor de 68 años. «Bien, ya no soy un tipo de Goldman», añadió.

Y bien que no. Mientras el anterior lugar de trabajo de Thain, Goldman Sachs, salió de la crisis de las hipotecas de alto riesgo más o menos indemne, su nueva firma, Merrill Lynch, tuvo que descontar u$s 7.900 millones del valor en libros de sus activos respaldados por estos títulos, reducción valorativa que le costó el puesto a su predecesor, Stan O'Neal.

Thain, que aprendió a gestionar riesgo en Goldman y a formar consensos como máximo responsable de la Bolsa de Nueva York, necesitará todas sus destrezas para reparar Merrill.

El ejecutivo, que se recibió de ingeniero en el Massachusetts Institute of Technology (MIT) y en Administración Comercial en la Universidad de Harvard, está tomando medidas rápidamente para restaurar el orden. Thain afirmó en una entrevista que creará un comité ejecutivo de empresarios cuyos miembros le responderán directamente a él. Uno de los principales será un director de riesgo que encabezará una división reorganizada a la que encomendó la tarea de detectar los tipos de tropiezos que hicieron posible que la división de renta fija metiera la firma en graves dificultades. «La gente que estaba aquí no hizo un buen trabajo en cuanto a gestionar el riesgo», afirmó Thain.

El máximo responsable anunció también que está contratando operadores de Bolsa. Y que será necesario modificar la forma en que se paga a los gestores principales. Por ahora, es posible que la firma reduzca los bonus de 2007 de los operadores de renta fija un promedio de 40% y las de los de títulos relacionados con hipotecas, hasta 80%.

  • Tarea ardua

    El 24 de diciembre Merrill anunció que recibiría una inyección de liquidez de hasta u$s 6.200 millones de parte de Temasek Holding, de Singapur, y de la firma Davis Selected Advisors, con sede en Nueva York. Ambas entidades inversoras pagarán u$s 48 por acción. Merrill también convino vender su negocio de financiación comercial a la división financiera de General Electric por un precio no revelado.

    Thain y su equipo tienen que empezar a limpiar la hoja de balance de Merrill Lynch, extrayendo cualquier pérdida que quede en los libros de la empresa relacionada con las hipotecas de alto riesgo, dijo Charles Peabody, analista de Portales Partners. Eso podría significar otros u$s 11.500 millones de reducciones de capital relacionadas con las «subprime», incluidas las llamadas obligaciones con un fondo de deuda (CDO, por sus siglas en inglés), según William Tanona, analista de Goldman Sachs.

    Las CDO son conjuntos de títulos en que se reúnen grupos de hipotecas de alto riesgo,bonos y otros préstamos. Thain se niega a hacer comentarios sobre reducciones en Merrill.

    La tarea más ardua que Thain tiene por delante quizá sea revivir la cultura empresarial menoscabada bajo O'Neal, señaló Barry Friedberg, ex presidente de mercados mundiales y banca de inversión. O'Neal, de 56 años, suprimió más de 18.000 empleos y cerró 250 sucursales de Merrill cuando la economía de Estados Unidos tambaleó en 2001 y 2002. Incluso antes de llegar O'Neal, la firma tenía el apodo de Madre Merrill por su reputación de ser más considerada con sus empleados que otros bancos de Wall Street.

    «Stan fue único en su capacidad para ahuyentar el talento», dijo Friedberg, de 67 años, que abandonó Merrill en 2003 luego de 19 años. «El legado principal de O'Neal no es la pérdida hipotecaria, sino la de cientos de empleados destacados». Por su parte, O'Neal rehusó hacer comentarios.

    Thain, el primer máximo responsable de Merrill proveniente de fuera de la compañía, se mantendrá constantemente al tanto del nuevo sistema de gestión de riesgo para evitar una repetición de la debacle de las hipotecas de alto riesgo. «No creo que sea un accidente que las firmas que más parecen haber evitado estos problemas tengan jefes ejecutivos que se envuelven muy activamente en el negocio», afirmó Thain. «Mire a Goldman y mire a Lehman.»
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