27 de julio 2001 - 00:00

Cómo países ricos lograron alcanzar el superávit fiscal

Cómo países ricos lograron alcanzar el superávit fiscal
La mayoría de los países desarrollados que hoy registran superávit fiscal y tasas de crecimiento sostenido realizó en algún momento de los últimos diez años ajustes muy parecidos a los que hoy intenta realizar la Argentina. EE.UU, España, Reino Unido, Finlandia, Suecia, Irlanda, Suiza, Nueva Zelanda, Dinamarca, Hong Kong e incluso Chile hoy gozan de estabilidad económica. Pero a principio de la década pasada, debido a sus altos niveles de endeudamiento que superaban 60% de sus PBI y en casos como España llegaba a 100%, debieron implementar drásticos ajustes en sus economías con recortes de gastos del Estado, despidos de personal estatal, ajustes de salarios, renegociación de regulaciones en el mercado, que le significaron duros conflictos sociales y elevadas tasas de desempleo.

En Irlanda o EE.UU. el grado de conflictividad fue menor ya que el ajuste se hizo en un contexto de alto crecimiento, lo que le permitió acompañar estos ajustes con reducciones de impuestos.

Pero, a diferencia de lo que está realizando hoy el gobierno argentino, en casi todos estos países se trató de un proceso de shock programado, donde se sabía de cuánto dinero era el ajuste y se trabajó para hacer distribuir más eficientemente el gasto público. Ninguno aplicó algo parecido a la regla del déficit cero, donde cada mes se gasta lo que se recauda generando una gran incertidumbre sobre los montos de los recortes, sino que se trató de procesos programados y consensuados.

La experiencia más interesante la vivieron los países miembros de la Unión Europea. Para ser miembros de este mercado había que cumplir con el Tratado de Maastricht, que establecía como condición reducir la inflación, converger hacia superávit fiscales, reducir la deuda, reducir las tasas de interés y lograr la estabilidad monetaria. Así, todos estos países iniciaron desde 1991 un largo camino hacia el equilibrio fiscal, convirtiendo en superávit total (incluyendo el pago de la deuda) niveles de déficit que en Irlanda llegaron a alcanzar 10% de su PBI, en España 7%, en Suecia 12% y 8% en el Reino Unido. De esta forma reducían a la vez sus tasas de interés, que en casos como Finlandia, Suiza, Suecia o los Países Bajos se ubicaban en niveles muy altos. Esto se tenía que lograr en un período de bonanza. Sin embargo, en la mayoría de los casos fue aplicado en contextos difíciles y a veces recesivos.

Actualmente todos estos países registran superávit fiscales, pero como regla usan estos saldos positivos para reducir sus niveles de deuda. Sólo muy pocos de ellos decidieron usar estos saldos para reducir impuestos, y en ningún caso se destinaron a incrementar el gasto. Revisar estas experiencias y sus resultados puede resultar interesante para este momento particular de la Argentina.

IRLANDA


Durante todos los '80 había registrado déficit y hacia 1990 el rojo fiscal llegaba a 10% de su PBI. Este país se había puesto como objetivo ingresar a la UE. Para lograr esto se propuso eliminar el déficit haciendo deflación fiscal, es decir bajando gastos (básicamente sueldos y gastos corrientes, pero sin tocar ni jubilaciones ni obras sociales) e ingresos simultáneamente. En sólo un año logró reducir en 7,8 puntos el rojo que hacia 1991 ascendía a 2,2% de su PBI. En 1997 Irlanda logró el equilibrio fiscal y el año pasado registró un superávit de 4,5% de su PBI. Pero a la vez que se redujo el gasto se redujeron impuestos (esto fue posible porque no hubo recesión). Por ejemplo, se redujo a cero el Impuesto a las Ganancias para exportaciones, se eliminó el impuesto a los réditos y se redujeron alícuotas de casi todos los tributos. El desempleo en Irlanda llegó a 19% en 1992, pero como a la vez logró registrar niveles muy altos de crecimiento todos los años, en poco tiempo estos niveles se redujeron a 2%.

SUECIA


Entre 1990 y 1993 el déficit fiscal llegó a equivaler 12,3% de su PBI. A partir de ese año se implementó un duro plan de ajuste en el gasto público, reduciendo sueldos, recortando gastos corrientes y de capital del Estado y achicando el plantel de empleados estatales. Esto fue parte de un proceso de reforma del Estado que para lograr revertir las cuentas públicas se debió acompañar además con subas de impuestos. Suecia debió soportar tres años de recesión, entre 1991 y 1993, pero a partir de 1994 el PBI nuevamente volvió a crecer por encima de 4%, tasa que se mantuvo más o menos en esos niveles hasta la actualidad, y en 1996 logró el equilibrio fiscal. El año pasado Suecia tuvo un superávit fiscal de 3,5% de su PBI. El gasto público se mantiene desde hace cinco años en u$s 140.000 millones, que en relación con su PBI creciente significa que es el sector productivo, sobre todo a través de exportaciones, lo que hace crecer la economía. Al igual que Irlanda, Suecia exporta casi 50% del PBI. En contexto de ajustes, esto es decisivo, y es lo que le permitió superar tan rápidamente el ajuste.

NUEVA ZELANDA


Logró revertir sus niveles de déficit, que superaron 5% de su PBI, a partir de una reforma del gasto público. Se eliminaron divisiones enteras del Estado que se consideraron prescindibles, se sacó prácticamente todo el empleo público y se dejó un grupo de gerentes que contratan empleados por períodos determinados, que promedian los 5 años. En 1994 este país logró un superávit fiscal de 2,2% de su PBI y el año pasado el saldo fue positivo en 0,3%. Nueva Zelanda mantiene tasas de crecimiento sostenidas desde 1992, con la excepción de 1998, cuando el contagio de la crisis asiática le dejó una caída en su PBI de 1%.

ESTADOS UNIDOS


Este país logró revertir niveles de déficit de $ 300.000 millones anuales (nivel equivalente al PBI argentino) y desde hace tres años registra superávit. En 1998 se logró el equilibrio fiscal, en 1999 el superávit fue de 0,7% de su PBI y el año pasado ascendió a 0,5% del PBI. El equilibrio se logró antes de lo esperado y fue ayudado por tres factores: EE.UU viene creciendo sostenidamente, a tasas importantes, desde 1992. Además, la política de equilibrar sus cuentas coincidió con el fin de la Guerra Fría, lo que le redujo sustancialmente sus gastos militares. Sin embargo, el país no se salvó del ajuste: en 1995 se implementó un duro programa de reacionalización del Estado.

REINO UNIDO


A lo largo de toda la década de los '80 este país había registrado déficit fiscales, lo que año a año incrementaba el peso de su deuda. En 1993 el déficit alcanzó 7,8% de su PBI y desde entonces el país inició un proceso de ajuste para equilibrar sus cuentas, reduciendo desde entonces sus niveles de déficit y logrando en 1998 el equilibrio fiscal. El año pasado registró un superávit de 5,7% de su PBI. Como parte de esta estrategia, el gasto y la deuda públicos están estrictamente controlados. Al mismo tiempo, la política gubernamental promueve el espíritu de empresa y la eficiencia. Una proporción considerable de actividad fue trasladada en los últimos siete años del sector público al privado a través de la privatización y de la contratación de servicios externos. Así, la economía del Reino Unido se basa esencialmente en la empresa privada, que representa 75% de la producción y casi 70% de los puestos de trabajo. Las principales industrias que pertenecen todavía al sector público son la explotación hullera, los servicios de ferrocarriles, correos y el transporte en Londres. Pero sus actividades y sus trabajadores deben regirse por los mismos criterios que las empresas del sector privado, y sus nuevas inversiones deben alcanzar una determinada tasa de rendimiento. Se han abolido los controles directos de salarios, precios, tipos de cambio, pagos de dividendos y créditos comerciales. El gobierno ha actuado para mejorar los incentivos de trabajo reduciendo los impuestos sobre sociedades y sobre la renta de las personas físicas y aumentando la tenencia de acciones por parte de los empleados.

PAISES BAJOS


En la década de los '80 estos países registraban cada año desequilibrios fiscales. En 1991 comenzaron, también a partir de planes de ajuste -con reducción de sueldos y reforma del Estado-, a bajar paulatinamente estos déficit. Rige en estos países lo que se conoce como Modelo Polder, que consiste en acuerdos entre empresarios, sindicatos y gobierno para buscar la moderación salarial a cambio de reducir la jornada laboral. En 1999 lograron el equilibrio fiscal y el año pasado consiguieron un superávit de 2,2% de su PBI. El proceso se hizo en contextos de crecimiento, ayudado por la estructura productiva de estos países, donde más de la mitad de su PBI es generado por el sector exportador.

ESPAÑA


Mantuvo niveles de déficit de entre 4% y 7% de su PBI durante toda la década de los '80. En 1990 el déficit fue de 4% de su PBI, que creció a 7% en 1994 y llevaba sus niveles de deuda a superar 100% de su PBI. En 1992 este país registró una baja importante de su crecimiento económico. Por las condiciones del Tratado debió converger hacia el equilibrio. En 1993 se implementó un fuerte recorte del gasto público, se redujeron las regulaciones laborales, flexibilizando contratos y convenios colectivos. Recién en 1996 comenzó a reducir sus niveles de déficit como porcentaje de su PBI. El año pasado el déficit fue de 0,2% de su PBI y para este año se proyecta un superávit de 0,4%. Todo esto fue acompañado de un crecimiento sostenido cada año.

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