Los u$s 3.000 millones que el Fondo Monetario desembolsará más adelante a favor de la Argentina no irán a las reservas del Banco Central, sino que directamente pasarán al Tesoro. Según terminó de negociar el equipo económico argentino con el organismo, el dinero servirá para cubrir parte de los vencimientos de deuda que el país tiene por delante en 2002.
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En 2002 el gobierno enfrenta vencimientos por u$s 17.500 millones. Pero entre el dinero del blindaje y el megacanje, consiguió bajar las necesidades a u$s 6.000 millones. En principio, ese dinero deberá obtenerse de los mercados. Pero por las dudas, el equipo económico tendrá preparado un colchón para enfrentar tranquilo el año, en caso de que la Argentina continúe sin financiamiento.
El texto que ayer dio a conocer el FMI respecto del acuerdo con la Argentina no fue demasiado específico respecto del destino que el gobierno debe darles a los u$s 8.000 millones del paquete extra.
Pero altas fuentes del equipo económico fueron contundentes al respecto: «Los u$s 5.000 millones que llegarán a principios de setiembre irán a las reservas y se quedarán ahí, por más que en la práctica nada impide darles otro destino. Buscamos darle seguridad al ahorrista». Sin embargo, los restantes u$s 3.000 millones sólo pasarán fugazmente por las reservas, porque la decisión es sumar el dinero al blindaje, con lo cual irá directamente a cubrir al Tesoro.
Tampoco está totalmente descartado que los fondos se utilicen como garantía de los nuevos títulos que formarán parte de la nueva movida para canjear deuda voluntariamente. Sin embargo, ayer en el Palacio de Hacienda se estimaba como «muy improbable» que sea garantías directas del FMI las que se utilicen para los nuevos títulos. Obviamente se trata de negociaciones mucho más largas, ya que es un mecanismo novedoso, en el que participarán organismos multilaterales, pero también los principales tenedores de deuda argentina, tanto a nivel local como internacional.
Por ahora, el tema sigue estando en análisis del flamante Departamento de Mercado Internacional de Capitales del FMI. El modelo básico a seguir es la emisión realizada por la Argentina en 1998 con garantía del Banco Mundial. El dinero del organismo cubre sucesivamente los vencimientos de cada cupón del título que va venciendo.
Uno de los datos importantes es que con u$s 250 millones de garantía se logró colocar un bono cinco veces más grande. Este tipo de estructura permite, entonces, un interesante apalancamiento y bajas tasas de interés.
La idea es utilizar el dinero que se obtenga por la colocación de estos bonos (o la estructura que se termine utilizando) para recomprar títulos públicos que cotizan a bajo precio en el mercado, lo cual significaría una importante ganancia de capital a favor del Estado.
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