La Argentina no pagó el viernes a inversores un vencimiento de intereses de los títulos Par y de Descuento por aproximadamente 120 millones de dólares. No es un caso más de default: se trata de los bonos Brady, que paradójicamente fueron creados para encarrilar al país tras la cesación de pagos incurridos en los '80 y ahora estos papeles serán parte de una re-reestructuración de la deuda argentina.
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A diferencia de otros papeles locales, los Par y Descuento se distinguían del resto porque cuentan como garantía de pago del capital Bonos del Tesoro norteamericano (para los intereses es parcial la garantía). Por eso es que desde el viernes rigen los siguientes alternativas a quienes poseen estos papeles, mayormente AFJP y grandes inversores: se debe esperar que culmine el período de gracia, treinta días hasta fines de junio, y luego es necesario que se reúna 25% de los tenedores para comenzar a liquidar las garantías. El agente fiscal, el Citibank, una vez que concluya ese período de gracia, comenzará a aceptar instrucciones de los tenedores registrados y cuando se llegue a ese 25%, darán instrucciones al denominado «Collateral Agent» para que libere los pagos.
En pocos casos en la historia mundial se da que con pocos años de diferencia un país entre en dos veces en default. Está lo sucedido en Alemania tras la Primera Guerra mundial (pero fue la deuda impuesta en el Tratado de Versalles por la reparación del conflicto bélico y no deuda captada en forma voluntaria) y la Argentina que una misma generación presenció la cesación de pagos de Alfonsín y la anunciada por Rodríguez Saá en enero.
Inclusive por ejemplo hay inversores como entidades canadienses e inglesas que tenían créditos contra la Argentina en los '80, ingresaron en el plan Brady, obtuvieron títulos Par y Descuento y ahora deberán escuchar nuevamente, por segunda vez en poco más de 10 años, las propuestas del gobierno sobre cómo se hará la reestructuración de la deuda, cuánto será el «haircut» o quita de capital que se hará.
También la Argentina desde el viernes se convirtió en el segundo país emergente en entrar en default en los bonos Brady. Ecuador fue el primer caso, que al cabo de un año, lanzó una oferta de canje de estos selectos papeles por unos nuevos a 12 y 30 años. Perú en un momento no cumplió en fecha, pero lo hizo dentro de los 30 días del período de gracia. En 1993 la Argentina llegó a un acuerdo con los acreedores para reformular los pagos de la deuda con títulos de hasta 30 años de plazo, como fueron los Par y Descuento. Pero no fue el primer país en acceder al denominado plan Brady: México fue el primer beneficiario, seguido por Venezuela, Costa Rica y Uruguay, y posteriormente ingresaron la Argentina y Brasil. Se estima que ahora el gobierno incluirá directamente todos los títulos en el demorado paquete global de renegociación que deberá encarar en las próximas semanas. Por lo pronto, no sólo los inversores en Par y Descuento de la Argentina pueden solicitar desde fin de mes la liquidación de garantías por el cupón de intereses no pagado el viernes último sino también la «aceleración», basándose en la cláusula que hace prever que el resto de los cupones no los pagará y habilitando la liquidación total de las garantías existentes.
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