Volvió a impactar el indicador de volumen efectivo, mucho más que el medidor de precios, aunque al primero le faltó un principio que es el ideal cuando se trata de compra importante: el hecho de irrigarse de modo más armonioso que lo visto ayer. En el simple repaso es imposible ignorar que se llevó adelante una rueda con blancos establecidos y donde la demanda arrasó con esos papeles. En tanto, no se encuentran desempeños mucho más altos que los habituales, en gran parte del panel de líderes.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Yendo de afuera hacia adentro, como siempre, pudo verse una fecha bastante opaca en los recintos foráneos. Con la Bolsa china aproximándose, más lenta, a recuperar sus máximos. En tanto, el Dow Jones se debatía en nuevas interpretaciones -esta vez con asuntos de lo inmobiliarioy para quedar con leve 0,2% de alza. Que en el Bovespa asumió porcentual parecido, pero con signo contrario. Al llegar al Merval se vio lo mejor del día: con mínimo en 2.216, máximo de 2.241 y un cierre en 2.239 cercano a la cima. Porcentual que superó 1% en el índice ponderado, que lució mucho ante los cotejos con otros, pero que se quedó corto si se lo relaciona con el volumen que movió nuestro mercado. Y por allí aparecen los rasgos de cambios posicionales de nota, que fueron en busca de los grandes imanes de la rueda.
La plaza de Edenor, donde llueven « recomendaciones» de «casas bursátiles» externas, no sólo trepó 10% en precios, sino que insumió más de $ 20 millones de efectivo. Y por razón de « parentesco» empresario, Pampa Holding movió más de 8 millones de papeles -otra gran porción en efectivo-con aumento de casi 4% en precios. El monto total del día en acciones fue de $ 133 millones efectivo (en torno de los $ 40 millones en aquellas dos especies) y con $ 176 millones en «cauciones»: para hacer entre ambos 28% de los totales generales. Lo demás, solamente acompañando a las estrellas que coparon todo el brillo. De allí que la suba del Merval luce módica, ante semejante volumen. Y la Bolsa, con lambada.
Dejá tu comentario