Con bono para bancos y deuda corta indexada, Guzmán sorteó un duro test financiero

Economía

El Ministerio de Economía superó ayer una exigente prueba para la estrategia financiera. En la primera vuelta de la primera licitación de deuda en pesos de mayo, colocó $783.499 millones, logró renovar los abultados vencimientos de la primera parte del mes y obtuvo un fondeo neto de casi $30.000 millones. Fue en una gran subasta planificada por el equipo de Martín Guzmán con el objetivo de apuntalar la meta monetaria acordada con el FMI, luego de que se acelerara la emisión durante las últimas semanas. Las claves: el regreso de las letras cortas atadas a la inflación y el ofrecimiento de un bono diseñado especialmente para que los bancos renueven un título que el que remuneraban encajes.

Luego del traspié de abril, cuando sólo logró renovar el 90% de los vencimientos, el Ministerio de Economía logró enderezar ayer el programa financiero. “Se cubrieron todos los vencimientos desde principios de mes hasta el próximo lunes 23, por unos $753.535 millones, y se alcanzó así un financiamiento neto de $29.964 millones”, comentaron desde la cartera económica. Hoy se podrá obtener mayor financiamiento neto en la segunda vuelta de la licitación a través del Programa de Creadores de Mercado, agregaron.

La Secretaría de Finanzas recibió 1.335 ofertas que representaron un total de $814.471 millones de valor nominal y adjudicó un valor efectivo de $783.499 millones. En la operación hubo dos factores que fueron claves y que aglutinaron el 88% del total colocado. Por un lado, el bono dual a 2027 (tasa fija del 43,25% nominal anual o CER más 1%), que los bancos podrán utilizar para integrar encajes y que Finanzas ofreció para que las entidades renueven el abultado vencimiento del TY22 (que también remuneraba encajes), captó $466.053 millones. Esto le sirvió para aglutinar el 59% de los fondos.

Por otro lado, se destacó el regreso de las letras cortas indexadas a la inflación (Lecer), que aportaron otros $224.649 millones. Fue a través de dos canastas: una compuesta en un 20% por una letra a octubre de 2022 y en un 80% por otra a abril de 2023, que cortó con tasa real negativa del 1,95%; y otra, con un mix 30%-70% de una letra a diciembre próximo y otra a mayo de 2023, que pagó tasa también negativa del 2,02%. Esto mostró que, por fuera del bono para bancos y con un IPC disparado, persiste la fuerte dependencia de la deuda CER.

El resto del financiamiento lo aportaron una Lelite (exclusiva para fondos comunes de inversión) al 16 de abril, dos Ledes con vencimiento en septiembre y octubre, un bono dólar linked a 2024 y dos Boncer (uno a 2025 y otro a 2026).

En el marco del Programa de Creadores de Mercado, este viernes, se efectuará la Segunda Vuelta, donde se podrán recibir y adjudicar ofertas por hasta un 20% del total del valor nominal adjudicado en la licitación del día de hoy para los títulos elegibles del programa (las Ledes y las Lecer).

En el programa acordado con el Fondo Monetario Internacional, el financiamiento del Tesoro en el mercado de deuda en pesos es la vía clave a la que se apuesta para transitar hacia el cumplimiento de la meta monetaria, que plantea una fuerte reducción de la emisión al 1% del PBI en 2022. Se trata de una de las tres pautas cuantitativas, junto a la fiscal y la de reservas, que el organismo auditará en cada revisión trimestral a la hora de autorizar los desembolsos que refinanciarán la deuda contraída por Mauricio Macri. Para ello, Finanzas deberá colocar en términos netos 2% de nuevo endeudamiento este año.

En las últimas semanas, tras el traspié en el rollover de abril, se aceleraron los pedidos de asistencia al BCRA, algo en lo que el Fondo puso la lupa. Así, un objetivo para esta licitación era dar una señal de límite a la emisión.

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