24 de diciembre 2004 - 00:00

Conciliador

Más cauto que Néstor Kirchner y con una economía mucho más poderosa que la argentina -la 12° del mundo-, Lula escogió ayer una fórmula conciliadora para asegurar que «no necesita» renovar el acuerdo con el FMI que expira en marzo. «No usamos ningún recurso del Fondo hasta ahora y no lo precisamos, pero no voy a usar bravuconadas y decir que no lo vamos a necesitar», dijo. Esta actitud es la contracara de la Argentina que, hasta ahora, en espera de un acuerdo con el FMI, no hizo más que agredir y achacarle a la entidad financiera -que brinda el crédito más barato del planeta-la culpa de todos los males criollos.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y su mujer, Marisa Lula da Silva, durante la misa celebrada en San Pablo con representantes de los Sin Techo y trabajadores de reciclaje de basura.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y su mujer, Marisa Lula da Silva, durante la misa celebrada en San Pablo con representantes de los Sin Techo y trabajadores de reciclaje de basura.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, consideró ayer que su país no necesita renovar el acuerdo con el FMI que vence en marzo próximo. No obstante, el jefe de Estado no descartó la posibilidad futura de solicitar recursos al organismo al señalar que no utilizará « bravuconadas y decir que no lo vamos a necesitar».

«Brasil está en un momento tan tranquilo que no necesita de acuerdo. No usamos ningún recurso del FMI hasta ahora y no lo precisamos, pero no voy a usar bravuconadas y decir que no lo vamos a necesitar», sostuvo Lula da Silva durante un desayuno de fin de año que compartió con periodistas en Brasilia.

El gobierno brasileño renovó en forma preventiva en noviembre de 2003 el acuerdo con el FMI, a través del cual puede disponer hasta 14.800 millones de dólares para enfrentar eventuales crisis externas. Hasta el momento, Brasil no hizo uso de estos recursos, pero Lula aclaró ayer que «podría hacerlo ante algún cambio en el escenario internacional». A continuación, las declaraciones del presidente de Brasil, Lula da Silva:

• Hubo un tiempo en que Brasil necesitaba implorar un crédito del FMI, que demoraba meses y meses en llegar.

• Ahora no pretendemos utilizar los recursos del FMI, pero como siempre digo: cautela y caldo de gallina no le hacen mal a nadie.

• En 2005, el crecimiento de la economía será irreversible-y estará muy por encima del promedio que ustedes están habituados a ver en ese país.

• El año próximo aumentarán las inversiones, y los brasileños verán crecer el empleo y mejorar aún más la distribución de renta.

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