30 de noviembre 2004 - 00:00

Confían en que FMI posterga u$s 300 millones

El gobierno argentino confía en conseguir la prórroga de dos vencimientos que hay con el FMI en el primer trimestre del año próximo, por un monto superior a los u$s 300 millones. «Estimo que no habrá inconvenientes para conseguirlo, aunque hasta ahora no se solicitó absolutamente nada», aseguró el representante argentino ante el organismo, Héctor Torres.

Se trata de dos vencimientos que caen el 22 de febrero y el 9 de marzo, que figuran en la categoría de «expectation», por lo tanto, prorrogables. Claro que los restantes vencimientos del primer cuatrimestre de 2005 deberán cancelarse sí o sí para evitar el default. Suman un total de u$s 1.100 millones, que serían cancelados con reservas del Banco Central.

La postergación recién sería pedida en enero, luego del receso por las fiestas, que se prolongará hasta la primera semana del año próximo. No hay demasiado apuro, ya que el primer pago que podría ser postergado ocurrirá en febrero. Economía ya consiguió con el FMI en agosto postergar vencimientos de 2004 por un año.

Además, en el Palacio de Hacienda confían en retomar con el organismo el programa que fue suspendido a mediados de año. Aseguran que existen buenas señales desde Washington. «De ninguna manera se está hablando de realizar un nuevo acuerdo, no se trabaja con esa hipótesis», confirmó Torres. Dejar caer el actual acuerdo (que por ahora se encuentra suspendido) sería grave para la Argentina, ya que resultaría imposible recuperar los u$s 3.000 millones que se pagarán hasta abril del año próximo.

El acuerdo con el Fondo está suspendido desde mediados de año, ante la decisión de Economía de encarar la reestructuración de la deuda. Por lo tanto, el país dejó de recibir desembolsos, pero sigue cancelando vencimientos en efectivo.


• Contactos

Existe un seguimiento prácticamente diario en la cúpula del organismo sobre los pasos que está dando la Argentina para salir del default. El miércoles pasado fue el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, quien se comunicó con Ernesto Ramírez, encargado de la oficina del FMI en Buenos Aires, para ponerlo al tanto de las demoras en la reestructuración, que en vez del 29 de noviembre arrancará el 17 de enero de 2005.

También hubo contactos con el titular del Fondo, Rodrigo de Rato, quien recibió también al instante el comunicado de prensa que emitió la Argentina anunciando las demoras. Torres aseguró que la onda argentina en el organismo cambió para bien: «Ahora ya no ponen en duda que la mejora de la economía es algo más que un rebote y aceptan que la inversión ya está como en el mejor momento desde 1998».

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