9 de julio 2001 - 00:00

Continúa vigente el conflicto con Brasil

Aunque formalmente anoche aparecían algunos síntomas de distensión, tanto la Argentina como Brasil resolvieron este fin de semana profundizar sus posiciones, con lo cual debería esperarse en los próximos días, una espiral ascendente en el conflicto que los dos países mantienen por la decisión del gobierno de Fernando de la Rúa de no aumentar los costos para la importación de automóviles y bienes de capital vinculados a las telecomunicaciones, vehículos e informática desde países fuera del Mercosur.

Ayer el ministro Domingo Cavallo, ratificó ante su equipo económico en el Palacio de Hacienda que no dará marcha atrás en la medida y que por ahora (en realidad en las próximas 48 horas), no tiene pensado viajar a Brasilia a explicar la decisión como sí lo había hecho en anteriores oportunidades en esta segunda gestión, cuando cambió las reglas de juego. Por su parte, y como contrapartida a la actitud del ministro argentino, los negociadores brasileños recibieron ayer la orden de suspender todas los proyectos diplomáticos bilaterales para esta semana. Aquí se incluyen tanto las negociaciones que mantienen los dos países en la misma mesa como integrantes del Mercosur ante terceros países o bloques, como las discusiones de cuestiones bilaterales.

Apoyo

A la noche, y sin haber tocado puntualmente este tema arancelario, Cavallo anunció en conferencia de prensa que los dos presidentes, Fernando de la Rúa y Fernando Henrique Cardoso, se había comunicado telefónicamente y que el brasileño había «apoyado totalmente la Ley de Convertibilidad».

Hay que recordar que este nuevo conflicto estalló el martes pasado, cuando la Argentina publicó la Resolución 258 del Ministerio de Economía que como esencia dispone no aplicar «factor de convergencia» para países extraMercosur. A partir de este factor los sectores de bienes de capital que sean vehículos (camiones, camionetas, maquinaria agrícola) se ubicarían en un nivel superior a 34% en lugar de 26,5% actual, mientras que la informática y los bienes de telecomunicaciones se elevaría hasta 25% y en el caso de los automóviles superaría 35% permitido por la Organización Mundial de Comercio (OMC).

Cavallo se tomó ayer no más de 15 minutos para analizar el tema comercial con Brasil, durante la reunión que por la tarde mantuvo con sus principales colaboradores en el Palacio de Hacienda. Sólo dijo que la decisión se tomó y se mantiene como factor esencial para mantener los planes de competitividad.

Mientras ayer dentro de las oficinas de José Botafogo Gonçalvez, el embajador plenipotenciario del gobierno de Fernando Henrique Cardoso para el Mercosur, se distribuyeron las órdenes para todos los negociadores vinculados al proceso comercial entre la Argentina y Brasil. Estas son, suspender todo acuerdo hasta nueva orden. En concreto esto resultará en la parálisis en tres procesos fundamentales:

A) Se abre un paréntesis en el avance más concreto que venía manteniendo el Mercosur como bloque ante un tercer acuerdo comercial. Esta semana llegará a Brasilia el francés
Pascal Lamy, Comisario Europeo de Comercio Exterior. Este funcionario se deberá reunir desde hoy con los ministros brasileños de Industria, Alcides Tapias, de Agricultura, Marcus Vinicius Pratini de Moraes y de Relaciones Exteriores, Celso Lafer. El europeo llega a la capital brasileña con la intención de profundizar el acuerdo previo que los negociadores de la Unión Europea y del Mercosur alcanzaron la semana pasada en Bruselas y Montevideo; y que incluye el primer y elemental paso a discutir los subsidios agrícolas.

B) La segunda negociación que automáticamente está suspendida es la intención de poder llegar a octubre con un
acuerdo de liberalización para el comercio automotriz entre los dos países. Esta propuesta fue pedida por el propio Cavallo en la última cumbre presidencial de Asunción del Paraguay, y aceptada por Brasil por el reclamo de las propias automotrices. En principio imponía que antes de octubre los dos países liberarían su comercio, con lo que ya no regiría la necesidad de cubrir con compensaciones económicas los déficit comerciales de este sector.

Suspensión

C) La tercera rueda de negociaciones que se suspenderá esta semana es la de los técnicos que estudian la posibilidad de coordinar variables macroeconómicas. Este grupo, que por la Argentina está comandado por el viceministro Daniel Marx, se reúne desde marzo del año pasado, sin mayor éxito por cierto, para tratar de que en algún momento los dos países (más Uruguay y Paraguay) puedan llegar a mantener algún tipo de correlación en cuanto a las tasas de interés, inflación, déficit fiscal y comercial. Las devaluaciones del real y el crónico déficit fiscal argentino hacen cada vez más difícil y utópico cualquier acuerdo de este tipo. Pero igualmente los técnicos se reúnen cada 20 días en Montevideo, lo que esta semana estará suspendido.

Tampoco avanzará el famoso grupo negociador compuesto por diplomáticos de los cuatro miembros del Mercosur y que debería crearse para negociar acuerdos de comercio con la UE y los Estados Unidos. Este equipo de personas iba a contar incluso con
el asesoramiento del titular del BID, Enrique Iglesias y la primera reunión previa tendría que concretarse esta semana.

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