1 de noviembre 2006 - 00:00

Controlarán (y castigarán) el uso de luz de 2.500 empresas

El gobierno ordenó a Cammesa, la empresa mixta que controla el mercado mayorista eléctrico, instalar un nuevo sistema de medición en alrededor de 2.500 grandes industrias, para verificar que estén consumiendo energía en igual cantidad que en el mismo período de 2005 o bien que tienen contratos que les permiten respaldar el mayor gasto.

La orden consta en una nota de la Secretaría de Energía, a cargo de Daniel Cameron, según la cual se pospone la aplicación de la Resolución 1.281 que debía entrar hoy en vigencia, hasta que Cammesa instale los nuevos equipos de medición en las 2.500 empresas que se consideran clave por su impacto en la demanda total de electricidad. (La norma en principio abarcaba a unos 5.000 establecimientos con consumos de más de 300 kv de potencia.)

Según la nota, Cammesa debería tener en funcionamiento los sistemas de medición en 20 días hábiles, de modo que el esquema de ahorro para grandes industrias empezaría a regir efectivamente a principios de diciembre. Pero también es posible que las empresas con nuevo medidor, con números disponibles para el gobierno «on line», pongan reparos a ser discriminadas con respecto al resto que consume igual cantidad de potencia.

El hecho de que los medidores detecten que las industrias están consumiendo más que en igual período de 2005 no significa que Cammesa estará habilitada para cortar la energía. Las empresas podrían seguir consumiendo si de la relación entre parar la producción y ser castigadas surge que es más conveniente continuar produciendo.

Sin embargo, las multas que aplicarán «no serán confiscatorias», afirmó ayer un miembro de Cammesa que participa en el diseño de los detalles del plan. «Se está calculando un costo del kilovatio/hora consumido de más igual que el que se cobra hoy a Brasil y a Uruguay cuando se exporta», agregó.

También indicó que se trata «del precio de la última máquina que ingresa al sistema para atender esas operaciones, y en el más grave de los casos, cuando se trate de energía consumida en el horario pico, el valor del kilovatio se vería incrementado entre 50% y 60%».

  • Incidencia

    Como se estima que en promedio la incidencia de la tarifa eléctrica en los costos de las grandes industrias ronda 3%, si se consume 10% más del límite fijado, y a un precio 50% superior, el impacto en costos rondaría 3,4%. «Si las empresas no ahorran, les vamos a cobrar la multa y no se la vamos a dejar trasladar a precios», sostuvo un funcionario que se considera allegado a la Secretaría de Comercio Interior.

    Pero la dureza es acotada. En la práctica, el gobierno terminó atenuando la Resolución 1.281 porque cree que no tendrá problemas de energía.

    Según la estimación oficial, puede haber problemas por un lapso de 7 a 10 días en el verano y de 15 a 20 días en el invierno.

    Para los empresarios que generan electricidad, las dificultades podrían ser mayores, pero creen que por consenso con los grandes usuarios, éstos van a cambiar los horarios de consumo o reducir la jornada para aliviar la escasez.

    Desde el gobierno, el planteo teórico es que «las empresas tienen que acostumbrarse al uso racional de la energía», y que «en ningún país del mundo la infraestructura eléctrica soporta la tasa de crecimiento económico de la Argentina en los últimos años». Y también que «estamos lejos de llegar a los cortes que se vivieron en Nueva York y en Europa occidental en el último verano por el uso de los equipos de aire acondicionado».

    Para los técnicos, el sistema todavía tiene alternativas para que no haya apagones, pero el clima tiene que seguir contribuyendo en forma positiva y hay que poner en uso hasta la última máquina generadora que haya en el país, por lo cual un verano muy tórrido o fallas imprevistas pueden alterar el pronóstico actual.
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