Brasilia (AFP, ANSA, DPA) - Desde el próximo martes, luego de que el presidente Fernando Henrique Cardoso se entreviste con el ganador de las elecciones del domingo, comenzarán a trabajar en conjunto dos equipos de cincuenta personas en las áreas clave del Ejecutivo, uno del gobierno entrante y otro del saliente, para garantizar una transición ordenada hasta el 1 de enero de 2003, fecha del cambio de mando. Quedan pocas dudas, según los sondeos, de que quien concurrirá el martes al Palacio de Planalto será el izquierdista Lula Da Silva, quien ayer vaticinó que primero se dedicará a hacer «lo necesario, luego lo posible y, cuando menos lo perciba, estaré haciendo lo imposible».
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
A partir del encuentro de Cardoso con su sucesor, quedará inaugurada formalmente la transición, que tendrá su sede principal en el edificio del Centro de Entrenamiento de los Empleados del Banco de Brasil, un espacio acondicionado de 800 metros cuadrados en la capital del país.
El jefe de Gabinete, Pedro Parente, presentará un documento denominado Agenda 100, que básicamente es una guía de todos los compromisos que el nuevo gobierno tendrá que acompañar en los prime-ros 100 días de su administración. El contenido, del que participaron todos los secretarios ejecutivos de los ministerios es mantenido en secreto y guardado bajo siete llaves.
Además, el actual gobierno debe pasar al equipo de transición aproximadamente 65.000 informaciones, incluyendo datos sensibles de seguridad nacional o reservas económicas.
Parente ya instruyó al segundo y tercer escalones de la administración para que decidan quedarse a trabajar en el Estado, si es que son aceptados. Si pasan a la actividad privada, deberán esperar cuatro meses si esas empresas tienen negocios con la administración pública.
En tanto, ante unas cincuenta mil personas en Fortaleza, como parte de su raid proselitista en apoyo a sus candidatos a gobernador en ocho distritos, Lula vaticinó que se empeñará en «probar que un metalúrgico es capaz de gobernar mejor que la elite que lo ha hecho en estos más de 100 años de vida republicana».
Dejá tu comentario