"Corralito": más flexible, pero sin aumentar retiro de efectivo
-
Diferencia de tasas en el plazo fijo: cuánto gano si deposito $350.000 por home banking o sucursal en abril
-
El consumo sumó 10 caídas consecutivas en febrero y crece el uso de tarjetas de crédito para pagar gastos básicos
El inconveniente que encuentran en permitir la transferencia de dinero de los ahorristas de un banco a otro; es que los bancos oficiales y algunos privados perderán fuertemente depósitos, lo que obligaría al Banco Central a asistirlos con redescuentos. Precisamente entre las modificaciones que se estudian a la carta orgánica del BCRA -el proyecto se enviará esta semana al Congreso-se incluye la ampliación de los redescuentos que puedan dar a bancos, hoy con un tope en el patrimonio neto de los mismos.
Se analizaba que a los que tienen dinero en las cajas de ahorro, no transformárselo en un plazo fijo para llevarlos al cronograma de devolución, sino habilitarlos para que operen libremente, aunque sea con cheques.
Eduardo Duhalde le pidió a Remes Lenicov que no anuncie ninguna medida hasta no estar seguro de poder cumplirla. Entre mañana y el miércoles estaría definido de qué forma se flexibilizará algo más el dinero inmovilizado desde el viernes aunque ya está asegurado que se podrá comprar bienes registrables, autos y viviendas, con dinero inmovilizado a plazo fijo.
• Más pesificación
El esquema y las reformas en estudio tienden a una pesificación paulatina del sistema financiero. Esto implica que la gente que desea hacerse del di-nero en forma inmediata no podrá acceder a dólares, pero sí a pesos dentro del «corralito», a una conversión equivalente a $ 1,40. Una medida que afecta indirectamente al público es la intención de pesificarles a los bancos los dólares que tienen en el BCRA como encajes. Al gobierno le sirve que aumenten las reservas en dólares -especialmente si pesifica a $ 1,40-, pero los bancos pierden así casi toda la capacidad de devolverles dólares a los ahorristas.
Para los ahorristas que en lugar de dólares reciban pesos a $ 1,40, si quisieran comprar dó-lares en el mercado, se los cobrarán $ 1,90 porque es el precio que la divisa tiene cuando se paga en cheque y no se la compra con pesos billete. Es decir que quien tenga en el «corralito» u$s 10.000 obtendrá una vez que compre en el mercado libre u$s 7.300 y habrá perdido 27%.
• Brecha
El problema es si el dólar tiende a aumentar de precio y la brecha con la cotización oficial de $ 1,40 se agranda. Prueba de ello es el exagerado spread entre la compra y la venta, que alcanzó a más de 25%. Había lugares donde el dólar se pagaba a $ 1,50 y se vendía a $ 1,80.
En las medidas que se analizan no se contempla aumentar el techo de retiros en efectivo sobre los $ 1.500 ya dispuestos de las cuentas sueldo o $ 1.200 si se extrae de cualquier caja de ahorro o cuenta corriente. La idea es que el público disponga de dinero a través de los cheques o tarjetas de débito. Ya se prohibió efectuar depósitos en dólares (nadie puede pensar que alguien hoy llevará dólares efectivos a un banco) pero desaparecieron de esta manera las cajas de ahorro y cuentas corrientes en la moneda norteamericana.
El gobierno mantendrá firme el cronograma de devolución de depósitos en dólares a partir de 2003 para que los ahorristas desistan de cobrar en esa moneda.
Las empresas podrán pesificar sus dólares en cuenta corriente a $ 1,40 hasta el viernes próximo. En caso contrario, lo que está por encima de los u$s 10.000 se inmoviliza. Es también un incentivo para acelerar la pesificación. La misma medida regirá para las personas que tienen cuenta corriente, pero la utilizan con fines laborales. Por ejemplo autónomos.
• Créditos sin pesificar
Para no castigar más a las empresas endeudadas en dólares y aliviar a las personas que quedaron afuera de la pesificación, se establecería que el público pueda cancelar las cuotas nominadas en dólares con pesos que el banco deberá aceptar a $ 1,40. Es decir que un crédito personal de u$s 10.000 pasaría a ser de $ 14.000. Así se pondría un lí-mite al aumento de las cuotas, y le quitaría demanda el mercado libre de dólares. Esto debería estar acompañado de un acuerdo con el banco para alargar el plazo del crédito y así evitar un fuerte aumento de la cuota en pesos.
En los últimos días se detectaron situaciones alarmantes: por ejemplo, los que compraron inmuebles a través del Crédito Confianza o Destino Libre. Se trata de un crédito con garantía hipotecaria, pero cuyo fin no es explícitamente la compra de un departamento. Algunos bancos lo ofrecieron para evitar la solicitud de ingresos por encima de determinado monto y para bajar el riesgo ya que tenían una garantía real contra el crédito. Como el préstamo no se utilizó para la compra de primera vivienda o refacción, entonces no rige la pesifi cación. Todos quedaron al margen del beneficio. En esta situación está una gran cantidad de individuos que accedieron a sumas de entre u$s 30.000 y u$s 50.000.
Obviamente, con un dólar a $ 1,40 los bancos exigirán al Banco Central que les venda divisas a esos precios o los compense por la diferencia con el dólar libre.
• Fondo de liquidez
Ya un grupo de bancos solicitó al Banco Central la eliminación del Fondo de Liquidez Bancaria (FLB), creado para tapar corridas de depósitos aun dentro del «corralito».
El FLB fue creado a fines de diciembre, a través de un aporte de 5% de los depósitos de cada entidad. Pero sólo unos pocos bancos aportaron. De u$s 3.500 millones que se esperaba recaudar, sólo se juntaron u$s 900 millones.
Entre los pocos bancos que aportaron se encuentran el Citibank, el Río, el HSBC y el Francés. Los oficiales no se hicieron ver y tampoco algunos privados extranjeros, como el Scotiabank y el Boston.
Los que aportaron solicitan la devolución del dinero porque ahora el BCRA puede actuar como prestamista de última instancia. Esto significa que el Estado puede emitir dinero para ayudar a otros bancos. El temor es que se estudia pesificar esos aportes que se hicieron en dólares al cambio de $ 1,40. También se pide una marcha atrás al sobreencaje vigente para los bancos. Actualmente, si un banco gana depósitos debe encajar 100% de lo que recibió. Es decir que en vez de ganar termina perdiendo depósitos. Esto se hace para que no haya salida de depósitos de las entidades más débiles. El FMI también exigirá la eliminación de este sistema, que implica una verdadera «socialización de la banca».




Dejá tu comentario