4 de enero 2002 - 00:00

Crecen diferencias en equipo económico por nuevas medidas

Entre el quinto piso del Palacio de Hacienda y el vigésimo de la torre del Banco Provincia ayer los equipos técnicos dirigidos por el ministro de Economía, Remes Lenicov, deambularon en pos de delinear las bases operativas del nuevo plan.

Desde muy temprano, las principales espadas de Remes volvieron a debatir sobre la conveniencia de mantener o no la convertibilidad. Lo que habla a las claras de que la decisión de devaluar no estaba muy firme. Fueron de la partida Alberto Abad, Jorge Todesca, Ricardo Gutiérrez, Ignacio Chojo Ortiz, Juan Carlos Pesoa, Oscar Lamberto y otros funcionarios del Grupo BAPRO.

Eduardo Ratti
, abogado del Provincia, se constituyó en el «nuevo Liendo», pergeñando las leyes para viabilizar el programa económico.

A lo largo de la jornada se fueron sumando varios asesores externos, como por ejemplo, Daniel Marx, quien acercó datos, números y contactos en el tema de la deuda, y la situación de los tramos del canje. También desembarcó el ex presidente del Banco Central, Javier González Fraga, quien acercó sus propuestas al equipo económico.

Por la tarde, fue convocado el economista y otrora creador de la famosa tabla del desagio del plan austral, Daniel Heymann, quien se dedicó precisamente a pensar qué hacer con las deudas desdolarizadas.

También arribó el diputado y presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, Jorge Matzkin, que participó de casi todas las reuniones con especial énfasis en el armado del presupuesto 2002.

Alejandro Mayoral,
director del Provincia, se ocupó principalmente de los temas del comercio exterior.

El ministro de Producción, Ignacio de Mendiguren, fue el centro de las quejas de todo el equipo económico. «Está complicando las cosas, que de por sí ya están bastante complicadas. Viene a proponer medidas que parecen jugar sólo a favor de él. Quiere una devaluación mayor, un perdón (quita) para las deudas empresarias y romper con Brasil»
, comentaban ayer en el Provincia.

En el Palacio de Hacienda, Lisandro Barry piloteó los equipos y los contactos con los organismos financieros internacionales. Ayer se intensificaron los llamados a la cúpula del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), luego que informalmente desde el Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtieron que no habría nuevos desembolsos para devolver los depósitos: sólo habrá fondos para un plan de crecimiento, le comunicaron.

• Complicación

Otro foco de conflicto fue la promesa de Duhalde de devolver los depósitos en dólares. «Esto nos complicó aún más», reconoció uno de los hacedores de la política económica.

Existe consenso en el equipo de que no pueden devolverse los argendólares. Por ello varios funcionarios conversaron con los popes de la banca extranjera. «Aquí hay que repartir el costo, así que las casas matrices deben 'poner' algo», les solicitaron.

A media tarde se confirmaba la salida de
Rodolfo Frigeri, quien se excusó de ocupar la presidencia del Banco Nación por razones personales. Sin embargo, varios reconocieron que existieron algunas diferencias entre Remes Lenicov y Frigeri.

Lo cierto fue que a la noche confirmaron la vuelta del radical Enrique Olivera a la presidencia del Nación.

A la hora del reparto de cargos, Gutiérrez fue el más tentado, hasta con secundar a Remes Lenicov, pero quien años atrás acompañó a Cavallo en la Secretaría de Hacienda hoy prefiere no ocupar la primera línea y seguir en el Provincia.

Al conocerse la fuerte remarcación de precios que se está registrando en el mercado doméstico, Todesca amenazó con implementar los esquemas de controles de precios.
«Tengo toda la experiencia de los ochenta», recordó a los presentes.

Hubo serias discusiones sobre la oportunidad de realizar los anuncios hoy. Varios se manifestaron por postergarlo hasta mañana. Pero hubo consenso en que con los anuncios económicos solos no bastaba. «Va a ver que anunciar medidas que muestren que además de la gente, otros pagan los costos de la devaluación.

La desdolarización de las deudas concentró agrios debates. Fundamentalmente en cómo «venderle» a la gente que tendrá que pagar más cuotas por sus préstamos. Pero la deuda de las empresas fue la que desató mayores divisiones. «Los que tomaron fondos en el exterior que lo paguen como lo contrataron, pero para los que se endeudaron localmente tenemos que darle algún tratamiento más benévolo.

Dejá tu comentario

Te puede interesar