5 de diciembre 2006 - 00:00

Cumbre en Cancillería para reducir el déficit con Brasil

Jorge Taiana
Jorge Taiana
Ante el elevado y sostenido déficit comercial con Brasil, la Cancillería argentina encara un plan. El canciller Jorge Taiana convocó ayer a los once cónsules argentinos en Brasil y al embajador Juan Lohlé para coordinar una nueva estrategia de promoción comercial, atento a que este año el déficit superará los u$s 3.700 millones.

Según explicó a este diario el subsecretario de Comercio Internacional, Luis Kreckler, «la estrategia será regionalizarla exportación y la promoción a Brasil, y terminar con la intermediación de las redes de distribuidores de San Pablo».

A pesar del buen desempeño de las exportaciones argentinas, desde la Cancillería consideran que no se ha aprovechado el boom importador que viene experimentando Brasil estos años, más aún teniendo en cuenta la ventaja del tipo de cambio. Pero por los métodos en estudio, la situación no cambiará demasiado.

  • Cruzamiento

  • La primera tarea de los cónsules fue cruzar la información de la oferta exportable argentina con la de la demanda de Brasil. «Así detectamos qué productos importa Brasil de la Argentina y del resto del mundo, y cuáles no compran de la Argentina», señaló Kreckler, quien adelantó que «en marzo los cónsules traerán el listado de productos prioritarios y estratégicos, para comenzar los estudios de campo, analizar la competencia y sus precios e incentivar a los importadores brasileños a reunirse con las cámaras sectoriales argentinas».

    El objetivo del área comercial de la Cancillería es atacar Brasil dividiéndolo por regiones, como si fuera un continente, porque la realidad del Noroeste es muy disímil de la del Sur y la del centro. «Los propios empresarios de Bahía y Pernambuco nos comentaron meses atrás que en lugar de importar directamente de la Argentina tenían que pasar por la red de distribuidores de San Pablo, lo que encarecía las compras al mercado argentino», contó Lohlé.

    El embajador argentino en Brasilia sostuvo que «la mejora de la balanza comercial vendrá por una mejor segmentacióndel mercado brasileño (dónde se consume), una mejor instalación geográfica (dividir en regiones) y la reducción de los costos de concentración y distribución».

  • Reuniones

    A partir de ahora se convocará a las cámaras para organizar reuniones sectoriales, región por región. El foco estará en las manufacturas de origen agropecuario (MOA) e industrial (MOI). Habrá una tarea de inteligencia comercial para detectar la concentración de los mercados consumidores.

    Según la visión del embajador, «no es cierto que la oferta exportable argentina no se adapte a la demanda importadora de Brasil», como algunos empresarios brasileños sostienen, sino que no hemos sabido vender en cada mercado brasileño. Puso como ejemplo zonas como Pará, donde se concentran 30 millones de consumidores, o la propia Brasilia, con 3 millones de personas que consumen.

    Pero hay, además, un problema común entre la Argentina y Brasil, y se llama China. Ambos países perdieron participación de mercado a manos de productos chinos y «esto es una complicación seria», advirtió Lohlé. «Esto nos obliga a pensar de a dos. Tenemos que tener una visión estratégica compartida de cómo defender un espacio común frente a la globalización, lo que implicará una especialización sectorial», afirmó el embajador. Para la Cancillería, el potencial de la Argentina para revertir el desequilibrio con Brasil está en la industria biogenética, software, servicios informáticos, call centers, redes tecnológicas, alimentos, materiales para la construcción, cosméticos, perfumería, fotografía, industria plástica, instrumentos de iluminación, instrumental médico y editoriales.
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