¿Sabe alguno de los lectores qué es el COFACE? Si alguien lo responde de inmediato -sea sincero-merece llevarse un premio. ¿Una ayudita?... es una entidad europea. ¿Otra?... se radica en Francia. Seguramente que directivos, o empleados de rango de Renault, de Bagley, de Peugeot, o algunas otras de raíz francesa al leer esto sabrán de inmediato qué es el COFACE. La sigla significa Compañía Francesa de Asesoramiento para el Comercio Exterior. Y aquí se allana el camino, porque nuestros inteligentes lectores ya habrán caído en la cuenta que el COFACE es nada más y nada menos que un «ángel de la guarda» para todas las sociedades francesas que tienen tratos con otros países. Muy mal no les ha ido, porque desde 1992 que Francia tiene permanente saldo favorable en su balance. La conocemos a través de una nota de «El País», que titula a página «El riesgo de invertir en el extranjero». Y levanta los pormenores de este organismo que ayuda a que el empresario francés se cuide de meter la pata, o de caer en lugares peligrosos. Como una suerte de calificadora, lo que hace es pormenorizar vida y obra de 130 países y un sinnúmero de empresas extranjeras. Y las califica. La tabla va de «Al» hasta «A4», el grupo de los que consideran más seguros y hasta los que son fiables. Desde la «B» hasta la «D» está el abanico de los más riesgosos, inestables, y otras yerbas. Nos viene bien para ver cómo nos ven desde afuera, sin discursos políticos o atados, y desde una entidad que aconseja para el comercio y la inversión. De paso, otra visión a la europea, no la remanida llegada de informes del tipo norteamericano. Como introducción: Asia y América latina son las regiones que generan más dudas. Yendo de lo general a lo que más nos implica, ninguno de los países de nuestra región consigue una buena nota. Llegan Chile y Trinidad a calificar con «A3» -bastante aceptables-y República Dominicana, México, Panamá, Uruguay y Venezuela arañan un «A4». De la Argentina y Brasil, inquietamos más nosotros. Pero, la interdependencia de ambos «gigantes frágiles» preocupa mucho más y nos colocan, directamente, una nota "B". Yendo a nuestro interior, vea cómo opinan en el COFACE francés: «Los $ 40.000 millones obtenidos garantizan un margen de maniobra de entre cinco y seis trimestres, pero no aseguran que se ponga en marcha un crecimiento estructural. Y esto es especialmente grave en momentos donde la economía de los Estados Unidos da muestras de cansancio. Todos en la región dependen de ella, más que de su demanda».Y el párrafo de remate es claro: «Ningún economista del COFACE aprueba la paridad entre el peso y el dólar y todos esperan saber cuál será la magnitud de la devaluación, para pronunciarse sobre el alcance de las reformas estructurales que debiera hacer la Casa Rosada...»
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