Cupones bursátiles
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Los inversores ya empiezan a descontar un escenario dual para la economía y la política en 2027
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Este es el texto del proyecto de Inocencia Fiscal II que el Gobierno envió a Diputados
Desde las épocas de la economía con «piloto automático», hecho lamentable del que se regodeaban economistas en funciones públicas y otros que aplaudían desde el llano, momentos donde dábamos el ejemplo de la Fed y ese comité de crisis que habían armado para una Wall Street que todavía estaba bien, pero a la que se presumía sobrevaluada, desde tales épocas que el virus de la destrucción total había comenzado a actuar.
Aquí, los soberbios argentinos no constituyeron ningún comité ni aun cuando había empezado la crisis y se hablaba -1997- nada más que de un tramo de economía detenida por factores ajenos a nosotros: que seguimos siendo tan sólidos y confiables como siempre, claro...
Este arranque de 2002 ya es un caos, no una posibilidad de que lo sea, porque existen todas las hipótesis, todos los análisis, una gama de soluciones que varía según el supuesto entendido. Y el mercado bursátil que siguió reflejando el mismo mecanismo de todo diciembre, en espera de una nueva referencia con el dólar. Pero, en un revoltijo que incluye subas insólitas de papeles que inevitablemente verán su destino complicado por hallarse esas firmas en el lado desfavorable de la mesa devaluatoria. Nada parece responder a los estímulos naturales, ni obedecer a los controles tradicionales, desde la gente a los activos. Desde las acciones a la moneda, todo ha seguido hirviendo y la llama no se calma.


