14 de abril 2003 - 00:00

Cupones bursátiles

«Ha bajado la inversión para toda América latina»: pucha, ésa es una noticia. Que suele dar para «recuadritos», pero que bien puede ser de primera plana para aleccionar a la gente que supone que solamente un recambio gubernamental es capaz de generar, como por obra y gracia de algún personaje, que fluya dinero y tape los agujeros que este sigiloso ministro de la «postergación», dejará armado para el próximo.

El «después de abril» resultará la primera espada, sobre la cabeza del flamante gabinete. Pero, la carencia de capitales de riesgo y ni siquiera los «golondrina», que están buscando zonas más cálidas y precisas, resultará el pan amargo de casi todos los países de la región. Con más razón, puede pensarse, del que declaró el «default», del que no respeta los compromisos no solamente externos sino internos, que se sitúa exactamente donde dice el otrora popular ranking del «riesgo-país» y que, sugestivamente, ha dejado de aparecer por los sitios populares que solía frecuentar. Pasó la moda del «riesgo-país», o quizás el acostumbramiento de vernos en la cima, y kilómetros más abajo los demás, obró para que se pusiera debajo de la alfombra y no hacer flamear un índice aterrador.

¿En qué sectores puede atraerse inversión real? Cuesta poder encontrar los nichos, a no ser la minería, tal vez, pero tiene diversas trabas regionales, que la hacen complicada. ¿En qué más? Quien pueda darnos un listado, favor de enviar al diario.

En la nota de Luis Beldi, de la semana anterior, se explicaba el retiro de los «bonos» provinciales y la expansión monetaria de $ 7.800 millones. Bono limitado, por moneda corriente, no es en absoluto lo mismo. ¿Y el respaldo para la emisión? A propósito del colega Beldi, estábamos viendo en su programa de cable, la visita de un analista que trajo sobre la mesa lo que significa el segundo verdadero problema, de cuando se venden grupos económicos como el Pérez Companc, a sociedades extranjeras. Alguna vez reflejamos en esta columna el método de privatización brasileño, era para las «comunicaciones». Y no solamente que el Estado vendía 49% sino que los nuevos socios tenían que proveerse de insumos hechos en Brasil, a menos que estuviera totalmente fuera de mercado en sus precios. A cambio, en el caso de la venta de PC, el vecino gobierno de Lula ya anticipó que tal política es de aplicación en cualquier lugar.Y el analista -no pudimos tomar su nombre- mencionaba que los insumos necesarios, seguramente se traerían del Brasil, antes que comprarlos aquí. Con lo cual, se produce un doble -y lógico- negocio, en la compra de petróleo y energía argentinos. No es sólo una empresa para un producto determinado, es todo el efecto multiplicador que se pierde, si sus abastecimientos los realiza desde afuera. Por caso, Edenor comenzó a operar: compraba cables de Pirelli. Dejó de hacerlo, para traerlo desde España y ese valor agregado se perdió aquí, se ganó allá. ¿Cómo corregir esto?

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