9 de diciembre 2003 - 00:00

Cupones bursátiles

La semana Merval culminó con 3% hacia arriba. Algo menos que el Bovespa, mucho más que el Dow Jones, y en la última fecha consiguió 1,6% del aumento moviendo $ 43 millones de efectivo las acciones. Encontrarse con ese saldo global, parece un resultado demasiado cómodo, para como fueron los desarrollos. Fue una semana donde seguíamos al mercado rueda a rueda, dejando los testimonios en esta columna y cotejando eslabones inconexos, donde todo tipo de saldo confluyó en esos días iniciales de diciembre. El volumen mostrando «las costillas», bastante por debajo de un peso que pueda considerarse apropiado para la estatura del índice, y esa figura esmirriada se fue deslizando para anotar otro regio resultado semanal, casi sin esfuerzo, sin gastar energías, sin tener el alimento necesario para volver a trepar.

Ya todo puede esperarse, vistos los acontecimientos, y esta semana corta la posibilidad de duplicar el nivel del Merval de 2002 está como meta cercana. Desde los «1.027» puntos del viernes, con «23» puntos más se estará en «1.050» y resultará el doble que los «525» de finales de 2002.

Hasta dónde se podrá seguir deslizando, el flaco perfil del mercado local, cada vez más alto, pero con músculos escasos en el volumen, es un interrogante que admite cualquier respuesta que se arriesgue.

Porque ha sabido generar energía sin combustible, con una oferta que se acalla oportunamente para no desequilibrar la tendencia. Sabido que si aparece una oleada tomando utilidad, la variable resultarán los precios, esto no se ha producido y el paso por la frontera de los «1.000» no exigió luchas tenaces como podíamos presuponer. La explicación puede seguir siendo la misma: el no vender, porque no hay alternativas de atracción, haciendo una línea de manos fuertes y que están dispuestas a seguir, hasta descremar el ciclo enteramente.

No se nos ocurre otra posible argumentación, para poder sostener el dinamismo en el crecer de las cotizaciones y la abulia en la generación de órdenes.

Esta nueva semana nos dirá si todo continúa aferrado al mismo esquema, conjugando nuestro mercado relaciones muy difíciles de hallar en cualquier parte.


Soberbias diferencias pueden mostrar las carteras en 2003, ganando más del doble en dólares que lo que se poseía a inicios de año. Jugando con activos que representan a sociedades con diversidad de problemas, algunas de ellas muy comprometidas, otras denotando su desorientación acerca del futuro, pero que han sido vehículo de regias utilidades para los inversores que siguieron a esos activos.Ya hay que ir pensando en lo que contendrá el próximo ejercicio, dentro de la etapa veraniega que históricamente marcaban la zona baja de nuestro tipo de mercado, donde el volumen tiende a contraerse por falta de participantes que están con la mente en el veraneo. También esto ha variado en unos años a esta parte, donde se vivieron enero's bien ardientes en la Bolsa.

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