18 de marzo 2004 - 00:00

Cupones Bursátiles

Paliza en los mercados bursátiles el lunes, tras saberse del resultado electoral de España. Nadie quedó afuera ese día, los comentarios pasaban siempre por lo mismo en cuanto a otra ola de intranquilidad recorriendo el mundo y el hecho de que un atentado terrorista pueda cambiar el curso de la historia política. Mucha tela para cortar, mucho sesgo interesado en efectuar demostraciones, de tesis ya consumadas. Lo de siempre en estos casos...

Pero en el recinto local no sucedieron los hechos desde el mismo arranque, con tendencia clara afectada por un meteoro preciso o por contagio. Buenos Aires partió hacia arriba, derribó al anterior máximo nominal histórico del Merval y cuando se quería internar en terreno virgen del indicador le comenzaron a llover órdenes de venta. Y, a partir de esto, se fue amalgamando en los números rojos que rodaban por el mundo. Un vuelco completo, otra vez demostrando que la oferta está viva y robusta y que se retrocedió en esa fecha con alto volumen y un gran desnivel de órdenes de salida, saturando la capacidad esponjosa: los precios pagaron por esto, con casi 2% promedio. Al cabo del comentario sobre la pasada semana, la rueda del viernes, dejamos presente que el siguiente período tendría que estar nuevamente sin un estímulo especial y que podría servir para medir al mercado, si es que había gordura para quemar o se habían criado músculos.

Lo del lunes se mezcló con la mala onda exterior, hecho que dejó la duda razonable acerca de un derrape por simple imitación. En tal caso, existió un estímulo -esta vez, negativoque sacó a la plaza de sus propios designios. Y habrá nuevamente que esperar y ver. ¿Qué curso se hubiera seguido sin el atentado de Madrid, sin el castigo sobre Aznar, sin el temor en el mundo? Solamente pueden quedar sensaciones y opiniones al garete, no se puede intentar concluir sobre ruedas nunca realizadas. Solamente quedaba un hecho cierto, que no encajaba mucho: ese arranque de semana donde se trepaba a una marca inédita del Merval, para que se produjera la avalancha de ventas posterior. Baja notoria, con volumen, una figura sumamente preocupante. Pero como resultó en fecha sensible y complicada para todos los recintos, le cabe el principio de la «duda razonable»...

De todos modos, queda en pie que hay volumen alto, que se trata de afirmar ese piso de 1.200 puntos y que la venta está tan presente y dinámica como para poder torcer cualquier avance impulsivo. Lo mejor será no confiar en que todo haya sido efecto importado, no descuidar la defensa y el paso cauteloso. La semana parecía estar atada a repercusiones sobre lo que sacudió al mundo, y esa reunión Kirchner-Lula: si es que nuestros hábiles manipuladores de información oficial vuelven a deslizar una suerte de «causa común» (que los brasileños, después, ponen en su lugar). Pero
, todo sirve.

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