La alianza confirmada entre los poderosos grupos Arcor y Danone, para el específico sector de la producción de galletitas (en la Argentina, Brasil y Chile) nos impone de un verdadero gigante nacional, en una aleación francoargentina que pasa a ser líder de Sudamérica en el rubro.
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Con facturación superior a los 300 millones de dólares, una producción de 255.000 t, quedaría en primer lugar en nuestro medio, siendo segunda en Brasil y tercera en Chile. Y aquí, un paño para cortar desde lo bursátil, recordando que el grupo francés adquirió oportunamente a la afamada Bagley y que resultaba tradicional acción de nuestra nómina local. En esta alianza, Danone quedará con 49%, y Arcor, con 51%, de la nueva sociedad. Esta última estará a cargo del gerenciamiento.
¿No será momento propicio para procurar que la flamante asociación disperse parte del capital en la oferta pública? Una forma indirecta de recuperar a la perdida Bagley de nuestros paneles y de captar a una Arcor que fue creciendo de modo casi geométrico en innumerables rubros de consumo masivo, pero que tampoco participa en la Bolsa de Comercio. (Hablemos de estar listada como acción ordinaria, no a través de papeles de deuda.) Puede que exista una terminante negativa, pero puede que se llegue a avanzar en la posibilidad. Lo primero es lo primero: y ello pasa por gente de la entidad que visite a los empresarios y los invite a participar en un mercado que ha venido teniendo cierta interesante proyección, como para tentar a tres sociedades de relevancia a incorporarse a la oferta pública en fecha próxima. Un renglón que llegó a ser muy fuerte en épocas pasadas, con cotizantes como Bagley, Terrabusi, Canale, Saint, Noel y que se diluyó totalmente, por diferentes razones. Sería un polo de atracción, por las características de ese renglón que suele ser apreciado por todo tipo de carteras de inversión. Seguramente, existen algunas barreras que han impedido la participación (de hecho, el grupo Danone adquirió Bagley y después de cierto tiempo la retiró de la plaza). • Pero esto es una nueva sociedad, son dos potencias que forjan una empresa dedicada a sector bien específico y tentador, y con la mira en seguir creciendo en el continente. La Bolsa puede hacer su aporte para ese crecer, pero lo primero es lo primero: tender el puente, buscar al potencial participante y no esperar a que las empresas deban decidirlo espontáneamente. Si hay barreras, ayudar a levantarlas, mostrar las posibilidades que puede prestar el mercado a una expansión más veloz que la trazada sólo con capitales propios. En cuanto nos llegó la noticia acerca de este emprendimiento Arcor-Danone, pensamos de inmediato en lo bueno que resultaría para la propia expansión del mercado tenerlas cotizando a través de la nueva firma. Quizá las autoridades del sistema convengan en que esto debería ser una gestión por realizar, con ellas y con muchas otras del parque industrial.