3 de mayo 2005 - 00:00

Cupones bursátiles

Hace cosa de un mes, nos preguntábamos desde esta columna qué nivel de Merval le podía corresponder a un promedio de negocios diarios que venía en descenso (en aquellos momentos, se podía contar con cierto piso en los $ 60 millones). El mercado terminó por contestarlo a lo largo de abril, produciendo un cierre que habilita a dejar la duda sobre si las marcas están para seguir deprimiendo nivel o si sobrevendrá un repuntar.

En la última semana, todas sus ruedas se verificaron por debajo de lo que resultó promedio mensual de $ 55 millones diarios. Cuatro de tales jornadas estuvieron en la decena de los 40 millones de pesos, menos de $ 50 millones, acoplándose mervales que fluctuaron merodeando los 1.350 puntos, cuando la primera rueda de abril había mostrado nivel de 1.424 puntos.

Es cierto, y hay que atenderlo como argumento de base, que se formalizó otro clima de expectativa ante el litigio por el embargo de bonos de la deuda. Pero está también la política de retirar masa monetaria de la plaza financiera, condicionando esto último mucha expansión imaginada sobre los volúmenes. El aspecto del mes de mayo, inicial, es de un mercado difícil de tratar, al que se debe tomar con suma calma. O bien, con la mente del profesional del «trading», que concurra a trabajar buscando las mínimas diferencias y que ello lo contente. Ahora, deberíamos plantearnos qué nivel de índice puede corresponder a un escenario de mayor iliquidez y dónde pudieran reiterarse los días con algo más de $ 40 millones de efectivo (o menos, acaso). No caben dudas que, de tal forma, se perdonaría la base mínima de los 1.300 puntos, algo que sucedió fugazmente y en una sola rueda de abril.

Mayo, como también fue abril, no corresponde a un mes muy definido en la estadística de los últimos quince años. Con la merma de 3,7% del mes pasado, abril quedó ahora con ocho ejercicios bajistas, pero seis alcistas. Y mayo está apenas con un ejercicio de diferencia, en función de más alzas que bajas, con un siete a seis. En esta misma zona bimestral, recordar que el Merval tuvo su gran primer sesgo bajista violento de 2004. En abril había bajado más de 10% y, en mayo, más de 11%, recién suavizado en junio. A la inversa de 2003, donde fue un territorio bien favorable, con 6,7% de suba Merval al cuarto mes, y casi 13% en el quinto. Es como si se definieran cuestiones buenas y malas, después del primer trimestre del año, generando zona de impactos notorios en nuestro mercado.

Dado lo dispar, la oposición que aparece y lo parejo en las secuelas, resulta que mayo se abre con una verdadera nebulosa: hasta desde lo estadístico.



 

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