Dos novedades comentaba en su tapa Ambito Financiero del martes, rueda del reinicio, y es probable que ese dueto haya sido determinante para que en el mercado se percibiera una onda distinta de la que se había despedido el viernes. Destacar el hecho de una «soja cerca de nuevo boom» -con lo que ello implica para multiplicar efectos internos de la economía- y que en el Fondo se hubiera aprobado comenzar a intentar el acuerdo con la Argentina.
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Vaya usted a saber si es que no caemos en lo mismo que venimos puntualizando respecto de colocarle argumentos racionales a lo que -en verdad- puede que resulte otro simple andamiaje de miniciclo, después que la plaza se acercó peligrosamente a la línea inferior, de los 1.400, y sonó la «chicharra» virtual para ir ahora hacia la otra punta. Lo cierto es que un martes que venía para ser muy dudoso terminó por dejar un rebote de 1,3% en el Merval y apoyado nada más que en $ 56 millones de efectivo. Lo que puede afirmarse es que la oferta se encalmó sobremanera; la mejor prueba es haber conseguido repuntar el índice con escasez de recursos en órdenes. De todos modos, no es antojadizo brindarles crédito a esas dos noticias, por cuanto hacen a la periferia inmediata de un mercado que precisa escudriñar sobre la energía económica del país -suba de la soja-y también acerca de cómo se pueden recomponer vasos comunicantes de una buena vez, como desde un acuerdo con el FMI.
Al reiniciar actividad, tras el feriado, los datos de nuestra plaza marcaban un índice perdidoso en casi 3% en el curso de junio, sosteniendo no más de 5% en el total del semestre. Le vino muy bien esa señal con recorte de la pérdida en 1,3%, en un solo día, aunque la carencia de volumen no pudo ser corregida prestamente. Solamente bastaría con poder hilvanar alguna otra causa del contexto que suene a favorable, como para quizá ver a un mercado diluyendo el negativo de junio en las últimas fechas. Hay una predisposición latente, que se basa mucho más en tranquilizarse en las ventas que en una demanda entusiasta, pero todo sirve, al momento de buscar corregir contra reloj y para que las carteras no sufran caídas, al llegar a mitad de ejercicio. Todo esto, dicho con los escasos elementos que se pueden encontrar para un escenario que siempre tiene lo cauteloso como estandarte. No cabe esperar jugadas demasiado arriesgadas, ninguna fantasía, a menos que estalle con toda potencia alguna de las cuestiones positivas que solamente se perfilan. Que el campo vuelva a verse dinámico y creyente, dispersando sus mejoras de efecto multiplicador, resultaría un buen puntal. Habían amainado mucho su plumaje los productores ante el descender de los precios de los granos, y esto ya se hacía sentir en quienes resultan proveedores naturales (como maquinaria agrícola) del sector.
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