29 de junio 2005 - 00:00

Cupones bursátiles

Para juzgar el efecto actual, de un dólar al que se debe sostener casi de modo heroico en estos días, además de reseñar el cambio de condiciones que hubo desde la devaluación y su pico cercano a los cuatro pesos, también se debe realizar un seguimiento cronológico de las medidas que se tomaron respecto del mercado de divisas.

Lo de ahora atraviesa bien por el centro, una de las leyes de oro de cualquier bien que se valúe: lo que abunda se abarata, lo que escasea se encarece. Lo que indica, simplemente, el escenario es que el dólar abunda en nuestro circuito diario, acaso porque existe una sobreoferta dirigida desde varias de aquellas medidas que se tomaron cuando la premisa era reconstituir reservas. Y existía cierta expectativa a poseer un dólar siempre firme en torno de los $ 3. En tal caso, una vez planteado el dilema sobre que en buena medida se depende del margen que deja lo exportable, la decisión resultó no dejar que decayera de ciertos pisos. Trazando un paralelismo, no tan lejano, con lo que pueda resultar la plaza de una acción en la Bolsa, la tendencia se puso negativa. El Central viene a jugar el rol de una cartera que -porfiadamente- les pone el pecho a las ventas, yendo contra la tendencia, mientras la oferta no da muestras de ceder. En el caso de la Bolsa, al porfiado se lo llevan puesto, tapado bajo una parva de papeles y debiendo dejar que los pisos se aflojen. Lo que marca una diferencia vital, entre el inversor privado y el Central, es que este último tiene la «maquinita» fabricando efectivo para poder seguir tomando. Que no es gratuita, ni mucho menos, cuando debe salir a barrer liquidez de pesos en exceso y -para ello- tener que pagar un « premio», en forma de tasas de interés crecientes. Un lío.



Dónde habrán de juntarse las paralelas es otra incógnita que se agrega en el mercado. Saber a qué tipo de cambio atenernos dentro de un tiempo, de lo cual dependen muchas variables. ¿Se dejará, finalmente, que el dólar busque un nivel más natural y menos subsidiado?


En todo caso, qué marca se puede estimar si es que dejará de intervenir en la compra el Central. En el mercado bursátil esto también juega un rol, ya que en la medida en que el peso se revalúe, crecerá la apreciación, en dólares, de acciones y de los paquetes. Puede que lo que parezca barato, en dólares actuales, pase a resultar una cotización más acomodada y menos tentadora. También los seguros efectos que se verían sobre el circuito financiero harían variar las propias condiciones de la plaza bursátil. Más, o menos, posibilidad de obtener capital de riesgo para el circuito privado. Pero la gran pregunta es poder descifrar hasta qué punto límite habrá de arribar la estrategia de defender los pisos del dólar, cuando ya se han venido batiendo marcas de esfuerzos oficiales en la compra. Otro nudo para desatar. Y son muchos.

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