Como caída del «cielo bursátil» -si es que existe uno-, aterrizó sobre el recinto porteño una acción, reemplazando a la ahora más calma Tenaris. Y si habíamos hablado, en cupones anteriores, acerca de algún desconcierto que se alcanzaba a entrever entre los operadores por la carencia de una acción/piloto, de una rectora, de quien asuma el papel de locomotora de la plaza: este descender del Bansud a irrigar volumen entrado a ella, pero también -y es más importante para el resto- salido de ella, resultó el gran acontecimiento en el reinicio semanal.
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Se sabe que todo se inició al darse gran relevancia, en el fin de semana, sobre la colocación de las acciones del banco en Estados Unidos. Esto generó toda una atmósfera previa, que estalló durante la fecha del lunes y produjo un efecto bastante similar -aunque con sumas menores- al de Tenaris en su explosión. El movimiento del Bansud insumió alrededor de 60% de un total en acciones que surcó por aguas más profundas: $ 105 millones. Y no solamente alimentó al ritmo del mercado, sino que sus precios rozaron 10% de aumento en el día. Siendo, como es, un título con bastante peso en el ponderado, hizo lo que había hecho la siderúrgica antes: se puso «el mercado al hombro» en la rueda del lunes. Matizado el panel mayor, donde no faltaron varias con bajas, lo más importante para el sistema quedó grabado en ver un lunes con contornos de dinamismo, cuando había otras novedades que parecían condicionar el reinicio de la actividad (expectativas por el retoque de tasas en el Norte). Varias cuestiones, haciendo un «combo» muy positivo, se transmitieron desde la sola actuación del Bansud.
Cabe, claro, la doble lectura de estos casos: encontrar de qué modo se empalmará si el brillo intenso de una sola se va apagando -que es inevitable que suceda- y lo especial para el análisis que es una zona como ésa, donde una juega para todas. Pero en el otro platillo importa que salgan y arrasen ciertos movimientos, porque ante la ausencia de una tendencia positiva que involucre a todo el mercado, esto permite sacudir la modorra en que se suele sumir el ambiente cuando todo está a media máquina. Y el hecho de hacer circular sumas de tres dígitos, que llegaron el lunes a cubrir casi 20% del número global que se hizo en la Bolsa de Comercio. Inversión que fue hacia una, que tuvo una congestión de demanda y la insuficiencia de papeles -lo que debió canalizarse a través de subir los precios en gran forma- y alrededor de 60 millones de pesos, de la venta en Bansud, que pueden haber ido recalando en las demás plazas. El notorio rasgo favorable. Informate más
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