Muy bien, ya se largó la temporada de verano en nuestras costas bursátiles y allí veremos el primer paso de 2007: un ejercicio que se irá complicando con el correr de los meses. Y en esto no hay que disfrazarse de vidente para pronosticarlo, solamente tener siempre presente que en el principal reactor de causales -la política- se producirá el hecho más conmocionante para la sociedad: una elección presidencial y todas las que derivan en cascada. En tanto, todavía quedará tela para cortar del reciente ejercicio finalizado y no todo se puede resumir (con el facilismo que se acostumbra en los medios) a través de un par de simples índices. Si fue bueno, si fue sólido, o si hizo agua por algunos de sus flancos, no puede traducirse exclusivamente de ver cuánto dejó un Merval, o un Indice Bolsa.
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Y, al respecto, ya recibimos otro de los buenos trabajos que realizan nuestros amigos del IAMC (Instituto Argentino de Mercado de Capitales, dependiente del Mercado de Valores) que sobre el filo de la última rueda de 2006 ya tenía redactado un «Anticipo Resumen Bursátil» y el pasar por los doce meses del período anterior.
También, un gráfico extendido y donde cada ondulación registrada en el correr de las semanas fue dotada de las imprescindibles apostillas: las que ayudan a comprender buena parte de los valles y las cumbres que se van conformando. Cuestiones del exterior, como de índole local, nos muestran de qué modo los gráficos fueron respondiendo a cada estímulo llegado de los que son propulsores del andar de una Bolsa. Y se destaca nítidamente un curso de enero-mayo que resultó de plena tendencia alcista y haciendo pico máximo en los 1943 puntos del 24 de abril. A partir de allí se precipitó la figura en una pendiente muy dura y momentos donde lo que sucedía en torno de la inflación en Estados Unidos, y las medidas de la Fed, arrastraron a todo en el mundo. Nada menos que hasta octubre hubo que esperar para situar un repunte de nuestro mercado -inserto en el de otros- y con el tramo más notorio de un Merval que empezó a descontar ventajas de los demás, rueda tras rueda. Por supuesto, para llegar a pasar velozmente por los «2.000» puntos que resultaron la gran coronación del movimiento del trimestre final. Y hasta dejar todo dispuesto para derribar los «2.100», a poco de inaugurar el nuevo ejercicio.
El buen semblante que se puede ver de lo dejado en un índice, aquello que se toma como referencia, es desde las radiografías más variadas y profundas -como la aquí comentada- donde se corrobora plenamente, o no, el aspecto saludable exterior dejado por el Merval. (Volveremos sobre este trabajo del IAMC, plenamente apoyado por diversos cuadros que midieron la labor bursátil local, desde distintos ángulos).