Aunque resulte insólito, la cancelación al FMI no reducirá la deuda de la Argentina. Esto se debe a que el Tesoro deberá financiarse con el Banco Central y para ello emitirá distintas series de BODEN que pasarán a ser un activo de la autoridad monetaria y un pasivo para la Tesorería (ver nota en página 8). Por lo tanto, la expectativa de una reducción en el ratio de deuda/PBI o de deuda/exportaciones no sufrirá modificaciones, con lo cual no gravitará en notas de calificadoras. Por supuesto que no es lo mismo tener como acreedor al FMI que mantener un pasivo con el Banco Central, pero al menos contablemente no bajará el nivel de endeudamiento. Darío Epstein, presidente de la compañía Sur Investment, consideró que la operación podría ayudar al país a recibir más financiamiento del BID y el Banco Mundial: «Como ahora quedan reservas de libre disponibilidad sólo para pagarles a organismos, éstos tendrán más certeza de pago».
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