De Rato: "Deben tomar decisiones importantes ahora"
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Rodrigo de Rato, director del Fondo Monetario Internacional.
De Rato le pidió al presidente Néstor Kirchner la semana pasada, cuando estuvo de visita en Buenos Aires por unas horas, que el gobierno aumente el nivel de superávit para destinarlo al pago de la deuda. Ese pedido motivó la lacónica respuesta del presidente argentino: «Ni lo piense».
Precisamente fue en esa visita de De Rato cuando Roberto Lavagna solicitó el aplazamiento por un año del pago de 1.000 millones de dólares de un total de 2.400 millones que vencen hasta fin de año.
Lavagna manifestó su confianza en que el directorio del organismo resuelva ese pedido durante la segunda quincena de setiembre. Pero dejó en claro que «no hay reprogramaciones automáticas» de los vencimientos.
En las declaraciones que hizo ayer desde Sudáfrica, el funcionario del FMI también instó a las naciones más ricas del mundo a abrir sus mercados y eliminar las subvenciones que dificultan las exportaciones de los países pobres. «Los países industriales tienen que abrir sus economías a las exportaciones de los países en desarrollo y quitar las subvenciones que distorsionan el comercio», dijo.
Estas fueron las principales declaraciones de titular del FMI:
• Los países ricos deben aportar más asistencia para el desarrollo, y de una manera mejor coordinada, preferiblemente en la forma de donaciones.
• Los países pobres deben tomar medidas para asegurar la estabilidad macroeconómica, que ha ayudado a muchos a lograr el crecimiento sostenido, como la liberalización del mercado de trabajo.
• La reducción del desempleo siempre ocurre en función del crecimiento económico, que a la vez requiere un sistema bancario sano y un mercado de mano de obra que reaccione ante las necesidades cambiantes de la sociedad.
• Claramente la Unión Europea y Estados Unidos tienen que abrir sus fronteras agrícolas y no agrícolas.
• Las subvenciones agrícolas, todas ellas, están distorsionando el comercio y además están encareciendo los productos a los consumidores.
• Indudablemente, los países europeos tienen unas políticas de protección de su vida rural, de sostenimiento de la renta, que pueden y deben continuarse. Yo lo digo en este caso más como español que como funcionario internacional.
• Pero, en cambio, otras prácticas que subvencionan las exportaciones son muy perjudiciales para los consumidores de los países ricos y también para los posibles exportadores de los países más pobres.



