El nuevo esquema que el Ministerio de Economía dispuso para el comercio exterior arrancó con muchos dolores de cabeza y duras críticas por parte de los exportadores. Para colmo, la Aduana tuvo problemas para cargar el nuevo Factor de Convergencia (FC) en el sistema informático, que estuvo fuera de servicio tres horas.
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Los exportadores hicieron oír sus quejas por nuevas exigencias impuestas por el Ministerio de Economía, a través de la Resolución 1.030. A partir de ahora, para cobrarse el nuevo dólar comercial (que ayer cerró en alza a 1,0748), tendrán que cumplir con nuevos trámites burocráticos que no existían en el esquema anterior.
Estarán obligados a presentar el comprobante de la Aduana de destino, certificando que llegó el producto embarcado desde la Argentina. Es más, la certificación deberá cumplirse a través del Consulado argentino del lugar de destino.
Eduardo Casullo, director general de Aduana, reconfirmó la medida y la justificó en la necesidad de controlar la sobrefacturación: «Desde ya, que no queremos perjudicar a los exportadores, sino todo lo contrario. Pero no podemos permitir que existan operaciones de fraude a la hora de realizar las liquidaciones correspondientes».
Pero, del otro lado del mostrador, están furiosos. Elvio Baldinelli, vicepresidente de la Cámara de Exportadores de la República Argentina, no anduvo con vueltas: «El que definió esta norma no entiende nada de comercio exterior. Exigir los comprobantes en el lugar de destino no se hace en ningún lado».
Otra cuestión que observan es que quien exporta a destinos lejanos, como el sudeste asiático, tardará mucho más en cobrarse el dólar comercial que el que le vendió a Uruguay o a Brasil. Simplemente, porque la mercadería pasará mucho antes por la Aduana de estos países.
Pero, más allá de los procedimientos, una cuestión de fondo también puso en alerta a los exportadores. «Antes, tenía reintegros asegurados por 12%. Ahora, dependo del euro para ver qué premio me llevo por vender afuera», explicaba un exportador de estufas eléctricas a Europa.
Reducción
Este productor recibía un reintegro de 12% por tratarse de la venta al exterior de una manufactura de origen industrial. Pero ahora, le redujeron a 7 puntos el beneficio, con lo cual se lleva asegurado 5%. Adicionalmente, por la aplicación del dólar comercial recibe 7,48%, de acuerdo con el Factor de Convergencia que el Central definió ayer. Pero se trata de un incentivo variable, que puede reducirse en cualquier momento.
En definitiva, señalaba el mismo productor, el sector más beneficiado por el cambio de las reglas de comercio exterior es quien exporta a Brasil. Este grupo, de hecho, pasa a cobrar el dólar comercial por las ventas a ese país. Y, además, comienza a recibir reintegros, que en el esquema anterior no podía. Un exportador argentino que ayer le vendió a Brasil se llevó casi 13% más que hace una semana; cinco por ciento, por el reintegro máximo; y otro 7,48%, por el dólar comercial.
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