30 de septiembre 2002 - 00:00

Definitivo: desde hoy Dinar deja de volar

La aventura de Fayez Chehab al frente de Dinar tuvo ayer un final abrupto: el empresario anunció que la aerolínea fundada por los hermanos Desimone dejará de volar hoy. Según dijo Chehab anoche a este diario, la determinación se funda en «la incautación de nuestra recaudación que viene haciendo de manera sistemática el Banco Nación». El empresario afirmó que el viernes pasado el banco oficial se quedó con la recaudación -que se realiza a través de sus sistemas-por un monto cercano a los $ 400.000.

«La cifra puede parecer insignificante, pero llevamos invertidos tres millones de pesos en 45 días, y todo lo que ponemos se los lleva el Nación. Esto desalentó a nuestros inversores estadounidenses, que así se manifestaron desinteresados en entrar a la empresa»
, se encrespaba Chehab.

•Renuncia

El conflicto entre la aerolínea -que se concursó con pasivos superiores a $ 70 millones y el Nación data desde antes de que Chehab la comprara, dado que el banco se viene cobrando su acreencia -que ascendería a unos $ 15 millones-con la recaudación por venta de pasajes a través de tarjetas de crédito y en agencias de viajes.

Chehab no sólo deja de volar con Dinar: también renuncia a su cargo como presidente de American Falcon, la arrendadora de aviones para vuelos charter que esta semana inauguró rutas regulares a Puerto Madryn y a Bariloche. El empresario dijo que «no me siento en condiciones morales de seguir al frente de American Falcon, después de este fracaso que tuve con Dinar. Porque fue eso: un fracaso; creí que podía levantar la situación -y hubiera sido posible de no haber surgido este conflicto con el Banco Nación-pero no lo logré».

En la actualidad Dinar posee tres aviones DC-9, con los que venía cubriendo las rutas a Santiago del Estero/Tucumán y a Salta/Jujuy. «De ninguna manera American Falcon heredará esas frecuencias: no sería ni ético ni legal», asegura Chehab.

•Cuestión

El empresario dijo que «el último clavo en el ataúd fue cuando tuvimos que viajar a Chicago con mi socio estadounidense Willis Chrans; llegamos a Ezeiza y me roban el maletín; tratamos de embarcar y no nos dejan porque, al ser directores de una empresa concursada, deberíamos haber pedido permiso a la Justicia. Chrans logró volar al día siguiente, después de entrevistarnos con la jueza, pero a la Argentina no quiere volver nunca más. ¿Cómo va a invertir así?

Este sería el meollo de la cuestión: por razones que no sólo tendrían que ver con la pelea con el Nación, Chehab no habría logrado conformar un grupo inversor que capitalizara a Dinar y la hiciera viable. Para esto, hacían falta -según el empresario-«unos cinco millones de dólares en tres meses». Esa plata nunca llegó, ni llegará, y Dinar ya es un recuerdo.

Cabe recordar que el Ministerio de Trabajo dictó la conciliación obligatoria en el conflicto que mantenía con su personal, obligándola a
reincorporar a 85 empleados, para los cuales -según un comunicado que firma el propio Chehab-«a los que no podría asignárseles tarea alguna». En Dinar trabajaban alrededor de 220 personas, que ahora perderán sus empleos.

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