El banco de inversión Morgan Stanley debe pagar 604 millones de dólares por daños a un inversor, según dispuso ayer un jurado. El multimillonario Ronald Perelman acusó a esa entidad de haberlo engañado en la venta de un negocio, y un jurado de West Palm Beach, Florida, determinó que había confiado en el consejo del banco para vender en 1998 su participación de 82% en una compañía a cambio de títulos y acciones en el fabricante de aparatos domésticos Sunbeam. La participación de 680 millones de dólares en esta empresa se convirtió en nada cuando pidió protección por bancarrota en 2001 después de que se revelara un enorme escándalo de contabilidad.
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Perelman, presidente del grupo de cosméticos Revlon, había pedido una compensación de u$s 2.700 millones con el argumento de que Morgan Stanley tuvo conocimiento anticipado de los problemas financieros de Sunbeam, su cliente. Informate más
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