21 de enero 2016 - 14:11

Derogar Arbanet es una medida acertada

El sistema Arbanet fue implementado en el año 2008 y desde ese momento en adelante fue blanco de justificadas críticas. Era un sistema de determinación presunto por parte de la administración fiscal bonaerense que en su origen ni siquiera permitía que el contribuyente recalculara su obligación según situación real. Años después admitió esta posibilidad, lo que en los hechos convirtió al régimen presuntivo en un régimen de autoliquidación para gran parte del universo de los contribuyentes obligados a tributar Ingresos Brutos a través de Arbanet.

La medida que tomará el titular de Arba, Gastón Fossati, de eliminar el sistema presuntivo y reemplazarlo por un régimen de declaraciones juradas vía web, es acertada. En particular al integrar la información autodeclarada por el contribuyente (los ingresos reales obtenidos - gravados, no gravados o exentos -) con las retenciones y percepciones practicadas por el organismo, ya precargadas en el sistema, lo que permite que el sujeto corrobore con sus comprobantes los pagos a cuenta (retenciones y percepciones) que el sistema le detalla y puede computarse.

El sistema Arbanet fue impugnado judicialmente a punto tal que en 2009 (a un año de su creación) la Administración de Recaudación de Buenos Aires (Arba) excluyó del padrón de Arbanet a los contribuyentes con código de actividad 741101, servicios jurídicos brindados por abogados y procuradores, sea que ésta fuese desarrollada como actividad principal o secundaria, cuando el organismo recibiera la notificación judicial donde se rechazaba el recurso de apelación por parte de la Cámara de Apelación en lo Contencioso Administrativo contra la medida cautelar dictada por el juez de grado, en el marco de los autos caratulados "Consejo Superior del Colegio de Abogados -B. A. c/Agencia de Recaudación de la Provincia de Bs. As. s/ Pretensión Anulatoria - Otros Juicios".

Otros contribuyentes no consiguieron este logro y debieron padecer a través de su vigencia que el sistema no permitía avanzar sobre la readecuación del cálculo, o problemas cuando se volcaba el importe calculado por el contribuyente o que en ocasiones no admitía la reformulación con posterioridad a su vencimiento o la falta de consideración de situaciones específicas, en general de orden familiar, como la cotitularidad de una cuenta bancaria respecto de las retenciones sobre cuya base podía presumirse erróneamente la obligación, entre otros casos. Muchos de estos inconvenientes se fueron tratando de corregir en distintos años, lo que generó un sistema con múltiples modificaciones.

El nuevo sistema a implementarse está más cerca de respetar los principios básicos de la tributación, minimizando las inequidades que generaba Arbanet, sin que por ello el fisco bonaerense abdique de sus facultades de fiscalización. Por el contrario ya se conoció que el nuevo sistema será controlado por medio de fiscalización remota (FIRE) lo que implica que los contribuyente necesariamente deberán constituir domicilio electrónico, una obligación ya establecida por la administración anterior de Iván Budassi.

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