12 de mayo 2003 - 00:00

Desaparecen los "outlets" por falta de stocks para liquidar (12/05/03)

Los «inventores» del outlet en la Argentina cambian de rubro: tal como se preveía -y fuera adelantado por este diario hace casi un año- se trataba de un negocio de patas cortas, por lo que la empresa CNC -de Pablo Pini y Gustavo de Trápaga, entre otros- decidió cerrar sus bocas de venta en Pilar y Moreno y reconvertirlas en locales de SportMix, una flamante cadena de artículos deportivos en las que alquilan el espacio a las marcas. No son los únicos: el grupo Aranalfe también terminó con la experiencia de su «Big» en la zona de Puerto Madero (ahora es una tienda con características habituales en el rubro minorista), el intento de poner un outlet en los ShowCenter de Haedo y Martínez murió antes de nacer, los nuevos socios gerentes del predio de la Sociedad Rural Argentina ya anunciaron que «outlets acá, nunca más», y otros emprendimientos similares languidecen o directamente cerraron sus puertas. En sentido inverso, y a pesar de que el aporte de los turistas extranjeros es cada vez más reducido en su facturación, los shopping centers y los locales sobre las principales avenidas del país están incrementando sus ventas de manera constante desde mediados del año pasado. Esto marcaría claramente que los consumidores, pasado el cimbronazo mayor de la crisis y sin posibilidades de «ahorrar» comprando saldos de temporada o segunda selección, volvió a hacer sus compras en los lugares tradicionales. De hecho, hoy en los centros comerciales sigue habiendo lista de espera y casi no se consiguen buenos locales a la calle.

«Es cierto: cuando se terminaran los stocks que se habían acumulado a fines de 2001 por la profunda crisis y el 'corralito', también se terminó el negocio. Nuestro mercado no es como el de Estados Unidos, donde la producción y la importación son tan inmensas que también lo son los saldos de temporada. Acá, hoy, los fabricantes hacen lo justo y hasta un poco menos para satisfacer la demanda»,
admite Pini.

• Harrod's

CNC tomó también a su cargo el gerenciamiento de la ex tienda por departamentos Harrod's, que planean reabrir con ese mismo formato -del que no hay casi tradición en la Argentina- «para las vacaciones de invierno», se esperanza el empresario. Atilio Gibertone, propietario del predio y la marca -que le ganó a Dodi Al Fayed en un juicio internacional- logró reunir (así asegura él, al menos) bajo el nombre de fantasía Besknet a varios inversores italianos para que aportaran el capital necesario a fin de poner la tienda en valor. «La inversión en la primera etapa de la reforma del edificio rondará los $ 3 millones, sólo para la planta baja, que es lo primero que abriremos», informa Pini. «Es la que más sufrió las agresiones que se le hicieron al edificio en los años setenta».

Antes de que termine el año, asegura Pini, «estarán habilitados el primero y segundo pisos, restaurados según los planos originales». Dice que la planta baja albergará «unas 50 marcas, cada una con su espacio». Acá es de aplicación la experiencia del outlet: esos espacios se alquilarán por lapsos de cuatro meses, que se renovarán según el resultado. «Los ingresos serán manejados por un fideicomiso bancario; estamos negociando con varias entidades para que se hagan cargo de la administración».

El segundo piso, dice Pini, estará reservado para «grandes superficies» (blanco, casa, deportes, una librería que sería Yenny o Cúspide con bar incluido, etc.) «No tendremos patio de comidas ni tercerizaremos la gastronomía: lo haremos nosotros mismos, lo mismo que la vinería y el local de delikatessen».

En el sótano se creará un spa en el espacio que ocupara la vieja peluquería donde el «tout» Buenos Aires se acicalaba, y en el tercer piso habrá un salón de eventos. «El total de la inversión rondará los $ 6 millones, estimamos».

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