BlackRock insiste en mejoras legales y en el cupón, pero avisó que no quiere llegar a un juicio

Economía

Este viernes habrá una nueva ronda de negociaciones entre los voceros del grupo AdHoc y los representantes del Gobierno. Hoy será el turno del Exchange Bondholders.

El Grupo AdHoc volvió a hablar de manera formal con los negociadores argentinos y dejó su reclamo, en teoría, también final. El fondo donde militan los tenedores de deuda emitida bajo legislación internacional luego del 2016 -Blackrock, Fidelity, Ashmore y Authority- insiste en reclamar los mismos derechos de litigio ante default con que cuentan sus primos con títulos públicos lanzados en los canjes del 2005 y 2010. Y, como novedad, quieren una mejora sustancial del cupón del 1% en dólares y 0,5% en euros para los que ingresen al canje antes del 4 de agosto; que según el diseño actual reconoce los saldos impagos que queden hasta septiembre de este año.

El AdHoc fue ayer claro. Reconocen que hubo una mejora sustancial en la posición de Martín Guzmán y su nueva propuesta; en lo financiero y en lo legal. Y que las dos propuestas que se expusieron apuntan en ambas direcciones y terminarían con una fumata final. Aclararon también, nuevamente, que no se trata de un grupo de fondos buitre; que no tienen voluntad de litigio y que una eventualidad de un megajuicio en los tribunales del Segundo Distrito Sur de Nueva York le haría muy mal al mundo financiero. Más si se tiene en cuenta que de un lado estaría un Estado soberano y del otro el grupo de fondos de inversión más importantes del mundo con apuestas financieras en todo el globo tanto en la economía real como en los mercados de capitales. Jennifer O’Neil reiteró uno de los raps con que más insistió en la etapa que se cerró, sin éxito, el 3 de julio pasado con la presentación de la nueva oferta de Economía.

Según la abogada que representa al grupo AdHoc, lo último que esperan sus clientes, es que el fondo Blackrock esté asociado a un eterno (siempre demandará años de resolución) juicio en los tribunales que hoy maneja Loretta Preska para cobra un puñado de bonos de un país soberano que, para su cartera internacional, son marginales. Y que la intención del fondo de Larry Fink no es figurar permanentemente en crónicas periodísticas y en la jurisprudencia de los tribunales norteamericanos; como el vencedor de un juicio que complique más a un país. Y mucho menos compartiendo cartel con fondos buitre como Paul Singer. Y que siempre elegiría un “mal acuerdo”. Pero luego, la abogada insistió en que la oferta debe ser mejorada y que los lineamientos expuestos son los adecuados para llegar a un acuerdo.

La exposición de la abogada fue cerrada entre el viernes de la semana pasada y ayer; y fue recibida por parte de los negociadores argentinos. Desde Buenos Aires se le aclaró que la oferta presentada el 3 de julio es la final; y que, en definitiva, resulta inmodificable. Sin embargo las partes quedaron en una nueva ronda de discusiones, la que se dará probablemente este mismo viernes; siempre vía teleconferencia. Mientras tanto, se abre ahora el turno de los aliados del AdHoc. Hoy comenzarán las conversaciones directas con el Exchange Bondholders, quienes ya le manifestaron a la Argentina que no aceptan la oferta del 3 de julio, y que también esperan mejoras. En este caso la situación sería menos tensa ya que el capítulo a discutir sería sólo el financiero; ya que la situación legal (el sostenimiento de los derechos para juicios del 2005 y 2010), quedaron salvados. Se supone entonces que el reclamo de los titulares de deuda tomada entre el 2005 y el 2010, será la mejora del cupón 2030 del 1 y 0,5%. Y se especula con que la propuesta que se hará de parte de los privados es que ese anabólico pague mayores intereses y abarque más tiempo. Eventualmente los intereses de vencimientos hasta fin de año, lo que para los tenedores de deuda emitida durante los años del kirchnerismo en el poder sumaría la liquidación de fin de año de los Par y Discounts.

Las conversaciones con el Exchange Bondholders se presumen complicadas. Se trata de tenedores de deuda por unos u$s20.000 millones; que, de no sumarse a la oferta, quedarían liberados desde el 30 de julio para avanzar en juicios en los tribunales de Preska. Esto podría suceder si alguno de los tenedores de los Discounts cuyo vencimiento cerró el 30 de junio y que pasados los 30 días de buena fe para que el deudor cumpla con su deuda; ingresarían en default. Y, en consecuencia, los tenedores (fondos o individuales) podrían detentar su derecho de recurrir a los tribunales de Preska. Las negociaciones que arrancan hoy deben apuntar también a evitar esta alternativa.

Mientras tanto, Argentina se mantiene en su posición de negarse a habilitar el reclamo del AdHoc de detentar también este derecho a litigar, en la deuda que se emitirá si se llega a un acuerdo con los acreedores.

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