Detectan irregularidades en la emisión de deuda que hizo Macri en 2017

Economía

Una de las auditorías en curso demuestra que se tomó deuda por encima del cupo autorizado por la Dirección de Administración de la Deuda Pública. Esto sucedió porque se emitía antes de pedir el permiso. Se vulneraron topes y controles previstos por el propio gobierno.

El proceso de endeudamiento que atravesó el país entre 2016 y 2019 estuvo plagado de irregularidades. Como contó Ámbito la semana pasada, la Auditoría General de la Nación elaboró un lapidario informe sobre el primer año de gestión de Macri. Actualmente distintos organismos se encuentran estudiando en detalle cada uno de los procedimientos que llevaron a una disparada del pasivo externo que no tiene precedentes en la historia. Una de las principales auditorías en curso demuestra que las emisiones concretadas durante el 2017 sobrepasaron constantemente al tope autorizado para tomar deuda. Esto sucedió porque los pedidos de revisión llegaban a la Dirección correspondiente cuando ya se habían consumado los actos. La maniobra reiterada a lo largo del ejercicio complica aún más la aprobación de los balances de la administración de Cambiemos.

Luego de que el expresidente Mauricio Macri decidiera dividir la conducción económica entre el Ministerio de Hacienda y el Ministerio de Finanzas, la responsabilidad de llevar adelante el endeudamiento del país quedó a cargo de Luis Caputo. Y así consta en el procedimiento para la Colocación de Instrumentos de Deuda Pública.

Para emitir deuda, el ministro de Finanzas debía cumplir una serie de pasos. Entre ellos, girar la solicitud a la Dirección de Administración de la Deuda Pública para que ésta revisara el tope de endeudamiento y lo ampliara en caso de considerarlo macroeconómicamente consistente. Pero durante buena parte del gobierno de Macri, el procedimiento se hizo al revés: primero se emitió y luego se pidió permiso.

“Se manejaban mal. Hay errores en el proceso de emisión. Cuando pasaban vista a la dirección que tenía que controlar los cupos, las emisiones ya estaban hechas. Hubo una falencia clara. La revisión de la Dirección llegaba tarde, con el cupo vencido”, detalló a Ámbito una fuente con acceso a la documentación que está siendo revisada.

Las anomalías constatadas generan debate dentro del propio organismo de control. Por estas horas los firmantes del informe evalúan agregar dentro del despacho final del 2017 “una abstención de opinión o una salvedad”, dependiendo del análisis de la materialidad de las observaciones.

Esta opacidad en el proceso de endeudamiento se suma a otros señalamientos que van en el mismo sentido. En el caso del crédito con el Fondo Monetario Internacional, quienes están a cargo de la querella que investiga a los ex funcionarios afirman que no tuvo el respaldo de un decreto del Poder Ejecutivo, tampoco un dictamen jurídico favorable ni una evaluación del Banco Central que refleje cómo impactaría en la balanza de pagos.

La opinión de los auditores que trabajan sobre el endeudamiento es tajante: el procedimiento de la Dirección de Administración de la Deuda Pública no fue transparente. Como consecuencia de estas observaciones, no se puede asegurar la trazabilidad de las operaciones efectuadas durante ese plazo.

Como contó Ámbito días atrás, la Auditoría General de la Nación advirtió que desde el comienzo de la gestión de Macri se consolidó un crecimiento vertiginoso del endeudamiento. Asimismo, puso de manifiesto que el destino de los fondos fue solventar la fuga de capitales. “Esos niveles de endeudamiento permitieron financiar el déficit de la cuenta de servicios y la formación neta de activos externos de libre disponibilidad”, dice textualmente la cuenta de inversión 2016.

Con estos argumentos, la Comisión Mixta Revisora de Cuentas del Congreso analiza si aprobar o rechazar los balances de la administración Cambiemos. Los documentos son determinantes y la opinión de los auditores también: “Nuestro informe prueba con evidencia que la gestión realizada durante 2016-2018 incrementó todos los riesgos de la deuda y devino en un manejo ineficiente del flujo de caja”, concluyó uno de los expertos consultados por Ámbito.

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