Desde fines de setiembre, las distribuidoras de electricidad Edenor, Edesur y Edelap empezarán a acreditar a los usuarios los premios por haber ahorrado energía en el bimestre junio-julio, en relación con igual lapso del año anterior. Se afirma que los premios suman unos 13 millones de pesos. Para pagar esta cifra, las distribuidoras eléctricas deben prorratearla entre los usuarios industriales y comerciales medianos y grandes, lo que derivará en una suba de tarifas de hasta 10% durante el mes de octubre para esos clientes. El plan de uso racional de la energía, mediante el cual el gobierno nacional pretende superar la escasez del recurso desde el 10 de abril pasado, sigue vigente, tanto para el gas como para la energía eléctrica.
En el bimestre junio-julio, los usuarios domiciliarios y pequeños comercios ahorraron energía por un total estimado en alrededor de 13 millones de pesos en el área de concesión de las distribuidoras Edenor, Edesur y Edelap. Los premios implementados por el ministerio que encabeza Julio De Vido se empezarán a pagar en las facturas que se reciban a partir de octubre. Como contrapartida, el pago de las bonificaciones implicará una suba de hasta 10% en la factura de industrias y comercios grandes, prorrateada según el nivel de consumo (pagará más el que más gastó).
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El ahorro surge del plan de uso racional de la energía lanzado por el gobierno en abril pasado, cuando estalló la crisis energética. En el gas, el plan tuvo alcance nacional, porque todas las distribuidoras del producto que operan en el país, al suceder a Gas del Estado, quedan sometidas a las decisiones del gobierno central. En el caso de la electricidad, sólo entraron en el plan de racionalización los usuarios de las distribuidoras en que se dividió SEGBA: Edenor, Edesur y Edelap.
Los premios corresponden a los hogares con un consumo promedio mensual en los últimos doce meses inferior a 600 kilovatios por bimestre, y que ahorraron con respecto a lo gastado en igual bimestre del año anterior. (Estos usuarios tenían bonificación pero no castigo en caso de no ahorrar o subir el consumo.)
• Avisos
El plan también implica premios para los usuarios residenciales y pequeños comercios con un consumo promedio superior a 600 kilovatios bimestrales que ahorren más de 5% con respecto a igual período del año anterior. Ese porcentaje de reducción es obligatorio y de no cumplirse, estas categorías de clientes son penalizadas. En las facturas que las empresas emitieron desde agosto empezaron a avisar a los clientes de las bonificaciones y penalizaciones que habían tenido. También se les informó que en la facturación siguiente se les acreditaría o deduciría el dinero, según correspondiera.
Ahora, este último paso se concretará en las facturas que se emitan desde fines de setiembre. Aunque el gobierno y las empresas retacean la información, se estima que por ahora 60% del público ahorró y el resto se divide en partes más o menos iguales entre los que se mantuvieron en el mismo nivel de consumo y los que gastaron más. La contracara del plan es que para abonar las bonificaciones, también en las facturas de octubre habrá un aumento para los usuarios industriales que tienen tarifa categoría T2 y T3 que alcanzaría hasta 10%. Esto es así porque en los fundamentos del plan se consideraba beneficiarios del plan de ahorro a las industrias que iban a evitarse cortes de energía.
No se trata de una industria en particular que consumió más que el año anterior, sino de todas las fábricas y comercios que constituyen las medianas y grandes demandas, entre las que se prorratea, según el nivel de consumo, lo que la distribuidora debe pagar en premios.
El plan de uso racional del gas y de la energía eléctrica sigue vigente, sin fecha de finalización. Por lo cual, aun en verano los domicilios que gasten más de 600 kilovatios bimestrales deben ahorrar 5% para no ser penalizados.
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