En apariencia, un nuevo parche pudo ser aplicado a la fuga vista en los mercados durante muy difíciles ruedas de la semana pasada. Algo que podía caber, en tiempos donde todo cabe para la desorientación y las dudas imperantes. Pudo darse así, mejor para todos, como también estaba habilitado el escenario como para recibir otra corrección bajista.
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Sin saberse a qué pudo atribuirse el rebote nítido que abrió la nueva semana -y ayuda a culminar julio con otro semblantese vio a un Dow Jones con repunte de casi 0,7% y las consecuencias que lo siguieron. Bovespa arriba de 3 por ciento, mientras el Merval se movió con mayor recato; pero, debe recordarse que eludió prestamente la caída del viernes, mientras otros se volvían a desplomar.
Por lo tanto, se pudo ganar menos en la trepada, pero empalmando otra rueda donde el peligro se fue alejando. Mínimo de 2.153, máximo en 2.190 y un cierre cercano a ello -2.186- situó la estadística a tiro de poder reconquistar los 2.200, si se clausura julio con otra jornada positiva.
Armonioso
Resultó una fecha con armonía entre indicadores, porque se recuperó terreno en precios y con volumen en buena cifra, que superó los $ 80 millones de efectivo. Apropiada la relación, que si hubiera resultado con montos en contracción podía crear otra imagen. Recuperación a lo largo del papel principal -si bien Tenaris sólo aportó un tibio 0,52%- con puntos destacados en Molinos -nuevamente-y a través de 5,4%, Siderar cerca de 4 por ciento, Petrobras, a través de 2,55 por ciento.
Diferencias de 45 títulos en alza, por solamente 18 en descenso, dan la idea exacta de la preeminencia de recorridos positivos. Siempre a la espera de nuevas señales del exterior, será una semana con los operadores caminando sobre las cornisas. Y la Bolsa, rezando.
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