El periodista dialogó virtualmente con el economista Gabriel Rubinstein, director de la consultora que en 2020 lidera el ranking de pronósticos del BCRA (que considera 6 variables: dólar, IPC general y núcleo, PIB, tasa de interés, resultado fiscal) sobre el dólar.
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Periodista: Usted que lidera el REM tiene que decirme cómo ve el tema dólar vs. tasa.
Gabriel Rubinstein: Después de muchos meses, ahora el BCRA alineó mejor tasa de devaluación con tasa de interés, que es obvio, debe ganarle al dólar. Pero el BCRA se fija en el dólar oficial, que sólo sirve para que gran parte de 4 millones de argentinos que compraron los u$s200, hagan un poco de “puré” (operación de comprar dólar oficial y venderlo en el paralelo). Pero el verdadero “dólar ahorro” es el “contado con liqui”, el dólar MEP, y también el blue, que no sólo le han ganado a la tasa sino sobre los cuales prevalece mucha incertidumbre.
P: ¿Pero no están ya en niveles exagerados, no deberían de ahora en más perder claramente contra la tasa?
G.R.: Sí y no. Claramente son valores muy altos de tipo de cambio real y por eso hay listas de espera en las concesionarias de autos, que ajustan por dólar oficial. Y hay record de venta de materiales de construcción, que están muy baratos en términos de dólar libre. Pero acá tiene que considerar dos temas. Por un lado, dada una brecha tan alta, las expectativas de maxi-devaluación del tipo de cambio oficial seguirán persistentes, como un moscardón, zumbando todo el tiempo. Y en segundo término, dada la alta emisión de pesos, la tendencia es y será a que parte de los depósitos quieran pasarse al dólar, aunque la tasa en pesos fuese más alta. Ambas cuestiones implican riesgos de devaluación altos, claramente del dólar oficial, pero también del dólar libre.
P: ¿Entonces?
G.R.: Si no tienen un plan, no se pueden equivocar, pero tampoco pueden salir de este estado de incertidumbre y mediocridad. Se requiere un “buen plan”, lo llamen como lo quieran llamar. Qué brinde certidumbres fiscales, monetarias y cambiarias. Y debieran cambiar el régimen cambiario, que es muy malo.
P: ¿A qué se refiere?
G.R.: Puede tener un doble mercado, al estilo de los ´80, y no el régimen actual, más propio del siglo XV, en el que se ha llegado al colmo de que un mismo bien importado, tenga dos precios diferentes, según sea la posición financiera de la empresa importadora. ¿Querés atesorar?, andá al mercado financiero. ¿Querés pagar deudas, dividendos, traer dólares, viajar?, andá al financiero. ¿Querés exportar e importar?, hacelo libremente, por el comercial. Eso sí: como parte del plan, devaluá el comercial un 20% aproximadamente e intervení en el financiero para que la brecha no supere el 25%.
P: ¿Cómo hacerlo si no hay suficientes reservas?
G.R.: Usá las reservas netas que tenés, usá el swap chino, acordá con el FMI un “buen plan” y que te den más dinero, si querés a cuenta de futuros aumentos de capital del propio Fondo. No es tan difícil armar un stock de intervención de u$s10.000 millones y con eso, y un dólar inequívocamente alto, sería más que suficiente.
P: ¿Ud. cree que lo van a hacer?
G.R.: No por ahora. Pero es probable que el desgaste de todo el esquema actual del “vamos viendo” y del “cepo medieval”, en algún momento los haga cambiar de parecer.



