10 de enero 2002 - 00:00

Diciembre cerró con el peor nivel de ventas en 10 años

El vertiginoso destino político que padeció el país durante diciembre terminó con un obvio resultado en las ventas: «las peores de los últimos 10 años», con una caída promedio de 14 por ciento en el mes y picos de hasta 25 por ciento en la semana de los saqueos y de la renuncia del ex presidente Fernando de la Rúa.

Así surgió de un estudio realizado por la consultora AC Nielsen dado a conocer ayer, donde se midieron las repercusiones en las ventas a partir de las medidas de Domingo Cavallo, el impacto en los canales de distribución y el canal super-mercadista y la influencia de la tarjeta de débito tras el corralito.

En el informe, se destaca que las ventas durante el bimestre octubre/noviembre 2001 contra igual período de 2000, cayeron 1,2 por ciento mientras que diciembre, tradicionalmente el mes de mayor movimiento en el sector, la caída superó 10 por ciento.

Según Amílcar Pérez, director de Marketing de la consultora, «la caída en las ventas fue mayor en el interior que en la Capital Federal y Gran Buenos Aires». Y, quienes más la sintieron fueron los supermercados, donde se compró 18% menos.

• Supermercados

Los autoservicios también fueron golpeados por la crisis pero el desplome fue un tanto menor: -13 por ciento en Buenos Aires y Capital y -17 por ciento en las distintas provincias del país.

El impacto menos profundo ocurrió en el resto de los canales minoristas donde la merma fue de 9 por ciento (como por caso para los quioscos), con una baja de 4 por ciento para los almacenes porteños y bonaerenses. «El efecto del 'fiado' tuvo mucha importancia en el mes especial-mente en los almacenes», dijo Pérez dejando entender cuál fue la causa de la poca caída en las ventas para estos comercios.

En cuanto a las tarjetas de débito, el informe indica que contrariamente a lo que se predecía, la misma no influyó aún en la estructura de ventas de los canales de distribución.

Probablemente, los retrasos en la instalación de las máquinas POS (point of sale) y en la entrega misma de las tarjetas, además de los problemas técnicos explican el porqué.

«Todo demostró que los bancos no estaban preparados para el uso masivo de las tarjetas», dijo Pérez y agregó que «las tarjetas de crédito sí provocaron un traslado en los canales porque la gente prefirió pagar con ellas por si había inflación».

Hasta el 1 de diciembre pasado, había en la Argentina 11 millones de tarjetas de débito y según datos de Banelco, se habría agregado 1,5 millón, es decir sólo 10 por ciento más.

Aunque con valores no muy importantes, diciembre trajo consigo una variación en la estructura de los canales en donde se achicaron los supermercados y los autoservicios y crecieron los almacenes, quioscos y mini-mercados, y los comercios de cosméticos y limpieza.

• Impacto político

Analizando el impacto del corralito en el canal supermercadista se destaca que la caída en las ventas tuvo --previsible-mente-total correspondencia con los sucesos políticos del mes.

Por caso, cuando De la Rúa anunció las medidas las ventas en los supermercados cayeron de 10 a 12,4 por ciento entre el 26 de noviembre y el 9 de diciembre; más de 15 por ciento cuando tuvo ocasión el paro general de las dos CGT; un piso de 25 por ciento en la semana de los saqueos y recambio presidencial, y por último, 6 por ciento cuando Rodríguez Saá dictó las nuevas medidas.

Discriminando geográficamente el desplome en las grandes bocas, se destaca que en Paraná la merma en diciembre fue de 53%, en La Rioja de 34,2% y en Mendoza de 32%, probablemente debido a que a la crisis del país se suman las deudas salariales a los empleados estatales en La Rioja, la instrumentación del bono federal en Paraná y la propia crisis del sector vitivinícola en Mendoza. AC Nielsen elaboró también un promedio histórico de compras mes a mes, donde se destacó siempre el mes de diciembre por incrementos mayores a 2 por ciento en las ventas, que no ocurrieron esta vez.

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