14 de febrero 2003 - 00:00

Dinero fácil que ceden políticos para alocadas obras de privadas

Publicamos hoy la cuarta y última nota sobre la malversación de fondos en la provincia de Buenos Aires a partir de 1991, hasta 2001 en que renuncia precipitadamente y se aleja Carlos Ruckauf. Asume entonces el actual gobernador Felipe Solá, que actúa con racionalidad, pero desenvolviéndose en una provincia destruida. Es tan grande el desfalco provincial que se considera que cambió la historia. Por caso, no debería llamarse "década infame" la de 1930, cuando lo principal fueron fraudes electorales, apogeo del juego clandestino y matanzas entre mafiosos. Debería ser en esta provincia de Buenos Aires la de 1991-2001 por haber destruido desde dos gobernaciones a la principal provincia argentina. Hoy el territorio bonaerense es el esqueleto de un Estado quebrado. Sólo en eurodólares debe 2.000 millones. No tiene crédito externo. No puede disponer de1.000 millones (de pesos) para aumentar el número de policías y sacarla del estigma de ser la provincia más insegura del país. También cambió la historia argentina que en más de 140 años el Banco Provincia de Buenos Aires se mantuvo en discreta relación, pero con independencia del Banco Central de la República, invocando el Tratado de San José de Flores en 1859. Fue cuando la provincia se incorpora a Nación, previamente a la Constitución de 1860. Preservó a su banco. Pero dos gobernaciones llevaron a tal desastre al Banco Provincia que requirió, como no lo hizo en más de un siglo, tantos redescuentos al Banco Central que perdió su independencia. Nada menos que eso cargan en sus espaldas Eduardo Duhalde y Carlos Ruckauf. Los créditos eran para obras decididamente inviables, como un costoso tren que va desde Tigre hasta Olivos. Es meramente turístico, pero funciona como de transporte. Una insensatez. Es indudable que el facilismo -y "retornos"- de determinados políticos con fondos públicos facilitó estas malversaciones de utópicos privados que planificaban desvaríos en la certeza de que fallar no les iba a afectar sus bienes privados, pero sí los de los contribuyentes. En el capitalismo, la justificación de la ganancia está en el riesgo del inversor. En la provincia de Buenos Aires no hubo riesgo de los que desaprensivamente se llevaron millones de dólares sin devolverlos.

Actual gobernador bonaerense, Felipe Solá. En la gestión Duhalde estuvo como ministro en el orden nacional. Durante los 2 años de Carlos Ruckauf actuó tenso contra el cabeza de fórmula. Cuando éste abandonó el cargo recibió una provincia de Buenos Aires en ruina financiera.
Actual gobernador bonaerense, Felipe Solá. En la gestión Duhalde estuvo como ministro en el orden nacional. Durante los 2 años de Carlos Ruckauf actuó tenso contra el cabeza de fórmula. Cuando éste abandonó el cargo recibió una provincia de Buenos Aires en ruina financiera.
Pregunta N o 1 (del senador provincial Marcelo Di Pietro, ARI): Respecto del tratamiento crediticio a la firma Gatic, y teniendo en cuenta los frecuentes informes de las gerencias intervinientes, ¿qué circunstancias llevan al Directorio a acordar y aprobar operaciones que no sólo no aseguran posibilidad de repago, sino que incrementan las mismas y el riesgo con el aporte de fondos frescos?

Respuesta de Rodolfo Frigeri
(ex titular del Banco Provincia): «Respecto de la asistencia a Gatic, cabe acotar que de ningún modo se han ignorado las relaciones técnicas que cita la pregunta, sino que han sido ponderadas en el análisis según consta en los considerandos de la misma. Además, en su origen la operación fue otorgada con garantía hipotecaria sobre bienes detallados».

Gatic SA
, fundada por Eduardo Bakchellian hace casi 50 años, llegó a ser la principal empresa de indumentaria deportiva del país. Sin embargo, errores en su manejo, la competencia desleal de ropa «trucha» o importada a precio de dumping y la caída del consumo interno, la llevaron a una situación tal que el año pasado pidió su concurso preventivo con pasivos que superan los u$s 250 millones. En este proceso de acelerado deterioro, el Provincia continuó financiando sus operaciones sin la menor posibilidad de recuperar esos créditos. Ahora, esos pasivos también forman parte del fideicomiso encargado supuestamente de recuperar acreencias atrasadas; de no hacerlo, se sabe, serán absorbidos por el Estado provincial.

• Rehenes

¿Cómo hizo Bakchellian para que le siguieran aportando fondos, aun cuando sus balances mostraban rojos de manera constante y progresiva en el último lustro? Abriendo fábricas en lugares clave, tales como Chascomús, la patria chica del ex presidente Raúl Alfonsín.

Los enemigos de Bakchellian sostienen que, al tener un plantel cercano a los 6.000 empleados (cifra pico), mantuvo como rehenes tanto al gobierno nacional como al provincial, los que, a través de sus bancos (el Nación y el Provincia, principales acreedores concursales), continuaron volcando fondos en Gatic ante la amenaza de Bakchellian de cerrar sus fábricas y dejar a ese número de trabajadores engrosando los índices de desempleo. La estrategia funcionó...

El Tren de la Costa fue una idea de Francisco Soldati (h); el proyecto se basaba en reactivar la vieja línea del Bajo entre Olivos y el Tigre para revalorizar los inmuebles ubicados a su vera, que ellos comprarían antes. Sin embargo, su trágica muerte (cayó de un caballo jugando al polo) puso en el timón del grupo a su hermano Santiago Soldati, que intentó avanzar en el proyecto de «Pancho». No tuvo éxito, y el Tren fue la locomotora que llevó al colapso a ese grupo que supo tener entre sus activos acciones en Aguas Argentinas, Telefé y el Banco Crédito Argentino, entre otras.

Pero lo tenue de las chances de éxito que presentaba una línea férrea descontinua en los años sesenta por improductiva (en tiempos en que la gente viajaba mucho más en tren que ahora, sobre todo en la zona norte) y con un megashopping center en uno de sus extremos (luego a las apuradas reconvertido en un parque de diversiones, que tampoco funcionó) no arredró a las autoridades del Banco Provincia, que aportaron más de u$s 80 millones en créditos, de los cuales el fideicomiso todavía tiene en su cartera de incobrables u$s 55,2 millones.

Según denuncian en un informe propio, los integrantes de la Comisión Bicameral sobre Irregularidades Crediticias en el Banco Provincia, los legisladores radicales
Alfredo Irigoin y Pedro Azcoiti, a pesar de que los créditos se otorgaban para la construcción del parque de diversiones y la rehabilitación de la línea del Bajo, «con fecha 27 de marzo de 1996, la empresa solicita la transferencia de u$s 17,5 millones al Citibank New York para la cuenta corriente de Sociedad Comercial del Plata (la empresa «holding» del grupo Soldati), desvirtuando así el destino de los fondos. Pero insólitamente, el 26 de febrero de 1998 se le otorgó a Tren de la Costa otro préstamo por u$s 40 millones».

El informe de los radicales ahonda en el (al menos) poco claro manejo de las autoridades del Provincia de los fondos públicos:
«La descontrolada asistencia crediticia que brindó el Banco permite advertir que la deuda de sus tres principales deudores, Showcenter, Gualtieri y Tren de la Costa, asciende a u$s 265 millones, o sea la cuarta parte del bono de u$s 1.100 millones que debió emitir la provincia para sostener el Banco».

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