El bloque justicialista de Diputados no piensa colaborar con la Alianza para volver a su versión original algunos de los artículos del Presupuesto Nacional para 2001 modificados por los senadores peronistas cuando el proyecto se transforme en ley en la sesión de mañana. «Vamos a apoyar todos los cambios hechos por el Senado. El PJ va a hacer todo lo posible para evitar que el oficialismo voltee esas modificaciones», dijo ayer Humberto Roggero, jefe de la bancada peronista de Diputados. Alentando la imagen del FMI que controla la política económica del país los peronistas van a ir mañana a una reunión de bloque que terminará sin demasiados cambios ratificando la sanción de los senadores: «No vamos a negociar bajo la presión de Machinea y el FMI. Este presupuesto no es otra cosa que un trofeo para el Fondo», protestaba ayer el santafesino Oscar Lamberto, uno de los diputados del PJ más moderados del bloque. Lo cierto es que el PJ ya comenzó a minimizar la votación del presupuesto como señal para los mercados y el FMI. Dicen que el blindaje no depende de esa ley y mucho menos la confianza de los mercados: «Desde un punto de vista objetivo, el Presupuesto no cambia nada», dijo ayer Lamberto.
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Mientras, las cabezas de la Alianza en Diputados negocian con el Ejecutivo la forma de sancionar el presupuesto, el PJ sólo promete dar quórum, pero no habrá ayuda con algunas votaciones especiales. Ayer Fernando de la Rúa se reunió con Darío Alessandro en la residencia de Olivos. De allí salió con una carpeta con un punteado, artículo por artículo, de la votación prevista para mañana y los temas que quedarán para un veto.
Para corregir algunos de esos cambios del Senado que el oficialismo no podrá revertir en Diputados en el gobierno ya se hablaba ayer de la posibilidad de decretar una lista de vetos, que en buena parte serán aceptados por los diputados oficialistas: «Con el zafarrancho que hicieron en el Senado, más que vetos va a ser una carnicería el decreto», decía ayer el mendocino Raúl Baglini. «Pero el presupuesto lo sacamos el martes sí o sí, como sea, dijo.
Todo quedará decidido en una reunión de la mesa de bloque de la Alianza que se realizará hoy. Luego será el turno de ratificar las voluntades dentro de la Alianza. Alessandro ya prometió que la unidad del bloque es total. Y esa aseveración tiene un destino específico: la votación en que la Alianza eliminará el artículo que obliga a devolver a los empleados públicos el recorte de 12% en sus sueldos.
Pero por las dudas, Baglini dio ayer una señal: prometió que llevará al recinto un «alfanje» que se llevó del cotillón de casamiento de Daniela Baldini, sobrina de Enrique Pescarmona, con Ismael Jadur, presidente de la Juventud Radical de Mendoza: «Lo voy a llevar al recinto para degollar los artículos que vienen del Senado», amenazó. Uno de los primeros temas a vetar por De la Rúa será la modificación del Senado al Fondo Especial del Tabaco.
Con lo hecho por la Cámara Alta la distribución de ese fondo se eleva a $ 220 millones, en lugar de los $ 186,8 millones establecidos en Diputados. Esto es porque se ordena distribuir a provincias todo lo recaudado para ese fondo, en lugar de dejar el saldo indisponible en una cuenta para ser computado en el 2002. Ese cambio, según analizan en Diputados: «Aumenta el déficit en unos $ 40 millones, porque se lo va a computar como más gasto», reconocía ayer Lamberto.
Otro caso relevante será, sin duda, la eliminación del sistema de control y reembolsos para la exención al impuesto a los combustibles que rige para la región patagónica, tema mucho más difícil de solucionar por un veto.
La versión de Diputados establecía una exención del impuesto hasta un volumen de combustibles para la región calculado en base a un promedio de variables de consumo. Más arriba de ese monto se establecía un sistema por el que las estaciones de servicio compraban los combustibles y el Estado les reembolsaba el impuesto. Esto fue borrado del proyecto por el peronismo en el Senado con los dos tercios de los votos y es algo difícil de vetar, ya que no se trata de una inserción en la ley sino de una eliminación.
Enojo aliancista
Por eso, y ante la imposibilidad de modificarlo en Diputados, es que ayer los aliancistas estaban más que enojados: «Ha llegado la hora de dejarse de joder y decir si uno está con la evasión en la Patagonia o está con el control», decía Baglini.
Otro punto que será imposible de revertir en la Cámara Baja, y que por lo tanto va directo a un veto del Ejecutivo, es el artículo que establece un subsidio para el consumo de gas en la Patagonia. En cuanto al monto disponible para esa tarifa diferencial, no hay mayores inconvenientes: quedará ratificado en $ 100 millones. Pero los senadores establecieron que la fijación de la tarifa subsidiada pase a manos de los gobernadores, en lugar de quedar en poder del Enargas. Esto no será aceptado por el jefe de Gabinete.
Pero el caso más claro será el artículo incorporado por los senadores peronistas por el que se establece la devolución del recorte salarial de 12% a los empleados públicos a partir del 30 de abril de 2001. Esa incorporación fue sancionada por mayoría simple, lo que le permite a la Alianza eliminarla consiguiendo el mismo número en Diputados.
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