11 de diciembre 2001 - 00:00

Duras quejas de las automotrices

Como era de esperar, varios de los sectores directamente afectados por la posible eliminación de los planes de competitividad pusieron el grito en el cielo. Las protestas fueron de lo meramente declamatorio a lo violento, con camioneros bloqueando la zona de Retiro.

«Off the record», varios empresarios de compañías alcanzadas por el recorte dijeron a este diario que la medida proyectada «es el último clavo en el ataúd de muchos de nosotros». Por caso, el presidente de una fuerte textil admitió que deberá renunciar a un ahorro cercano al medio millón de pesos anuales; otra líder del mismo sector dijo que el quebranto rondaba los u$s 400.000.

Desde una constructora se admitió que la vuelta a los anteriores costos laborales (cargas sociales) «será un golpe durísimo por el altísimo componente de mano de obra que tiene nuestra industria».

En tanto ADEFA (Asociación de Fábricas de Automotores) emitió un comunicado en el que manifiesta que «se ve en la obligación de advertir que el posible cambio de las reglas vigentes provocará un daño grave a nivel de actividad de la industria automotriz», porque -dicen- «además de un mercado vigoroso hace falta un marco jurídico estable que garantice las inversiones». Según ADEFA, «la efectivización de los anuncios provocará el aumento de los costos y su traslado a los precios a los consumidores, la caída de las exportaciones y la pérdida de miles de puestos de trabajo».

A su vez, Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) advirtió -también mediante un comunicado- que la eliminación de los planes de competitividad acordados con el campo «significará un golpe al corazón de la economía agropecuaria».

Carlos Bueno
, presidente de la Cámara del Calzado, dijo que la medida anunciada el domingo «perjudica al sector productivo, ahonda la recesión y encamina la economía hacia un parate general».

En tanto Héctor Tilve, titular de la Cámara de Empresarios de Autotransporte de Pasajeros (CEAP), manifestó que «la eliminación del plan sería catastrófica: significaría de hecho un aumento de 20% del precio del gasoil y de 10,5% del IVA».

Su colega
Jorge Fernández de la Confederación Nacional de Transportistas Argentinos (CNTA), que nuclea a unos 100.000 camioneros, dijo: «Estamos evaluando los anuncios; aún no hay certeza de que se haya suspendido nuestro acuerdo, pero de ser cierto nos afectaría gravemente».

Por su parte
Juan Carlos Lascurain, presidente de la cámara autopartista ADIMRA, aseguró que «no vemos clara cuál es la propuesta de Economía y mientras tanto, el problema de falta de competitividad sigue existiendo y la entrada de bienes de capital sin arancel también».

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