Empresas de Economía del Conocimiento esperan por beneficio

Economía

El trámite está demorado. Mientras, cambios que se proponen en Ganancias representarían un aumento de entre 2 y 4 puntos de la presión fiscal.

Las empresas de la Economía del Conocimiento aguardan con expectativas la apertura del registro de firmas promovidas para poder acceder a los beneficios fiscales del nuevo régimen que ya lleva un año de demora en su implementación. De acuerdo con estimaciones de funcionarios del Ministerio de Desarrollo Productivo, el régimen ya tendría que haber estado en marcha para fines de enero. Durante ese mes, la autoridad de aplicación, la subsecretaría de Economía del Conocimiento apuró todas las resoluciones operativas y tan solo faltaba poner en marcha la apertura del registro a través de la web de la AFIP. Aunque había versiones de que la inscripción podría arrancar a mediados de marzo, no existen certezas de parte de los directivos de las firmas beneficiadas de que el aplicativo quede habilitado en lo inmediato.

Una vez que las empresas puedan anotarse podrán acceder a una rebaja del 70% de los aportes a la Seguridad Social de los empleados y una reducción del Impuesto a las Ganancias del 60% en el caso de las empresas más pequeñas, del 40% para el caso de las medianas y del 20% en las más grandes. Pero vale aclarar que la ley aprobada por el Congreso no habla de una reducción de la alícuota, sino del monto que deberían pagar estas empresas. Por lo tanto, las firmas que accedan a los beneficios promocionales tributan las mismas alícuotas que le caben al general de las empresas.

De acuerdo con la situación actual, en función de la vigencia de la Reforma Fiscal del 2017, las sociedades están pagando todavía 25% en el caso de reinversión de utilidades, mientras que los dueños de la sociedad pagan 13%. Con la reforma al Impuesto a las Ganancias que propone el gobierno, la idea es llevar la alícuota al 35% para las consideradas “empresas grandes”. El problema es que la definición de empresas grande, pequeña o mediana, de acuerdo al proyecto, no se establece en función de los parámetros de facturación de la Ley Pyme, sino en relación a la ganancia anual que está gravada. Bajo el esquema propuesto por el Gobierno, la mayoría de las empresas de Economía del Conocimiento, aun siendo pymes, van a quedar alcanzadas. De acuerdo con el tributarista Sebastián Domínguez, tendrían que soportar un incremento de la presión fiscal de entre 2 y 4 puntos. El cálculo hecho por Domínguez indica que para una micro pyme o pyme que supere el límite de rentabilidad de $2,6 millones, la alícuota total -que incluye la tasa de la sociedad y la retención por distribución de utilidades- subiría del actual 18,6% a 20,02%. En el caso de una mediana, pasaría del 23,74% al 26,53%, mientras que una grande pasaría del 29% al 33,04%.

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